La ciudad de Nueva York se convirtió este sábado en el epicentro de la fiebre mundialista, cuando miles de aficionados argentinos tomaron Times Square en la víspera de la final de la Copa del Mundo 2026. La emblemática plaza neoyorquina fue escenario de una masiva concentración de seguidores de la selección albiceleste, quienes, fieles a su costumbre de movilizarse en gran número durante los eventos deportivos, tiñeron de celeste y blanco el corazón de Manhattan desde las 17:00 hora local.

El ambiente festivo estuvo marcado por el despliegue de enormes banderas que portaban las imágenes de los máximos referentes históricos del fútbol argentino, Diego Armando Maradona y Lionel Messi. Los cánticos fueron los protagonistas de la jornada, resonando con fuerza tanto en la plaza principal como en las calles aledañas, que se vieron completamente abarrotadas por una multitud vestida con la camiseta de su selección nacional.

Entre las consignas más coreadas destacó "El que no salte es español", una adaptación del tradicional cántico que los aficionados ya habían entonado durante las semifinales en Atlanta, donde la frase original apuntaba hacia los ingleses. Esta variante refleja la expectativa ante el duelo definitivo que enfrentará a Argentina contra España. Asimismo, el popular tema "Muchachos", que se ha consolidado como un himno para la hinchada argentina en los últimos años, fue entonado repetidamente por los asistentes.

La presencia de los aficionados también estuvo cargada de referencias históricas y simbólicas. Algunos seguidores portaron máscaras de cabras, una alusión directa al acrónimo en inglés "GOAT" (Greatest Of All Time), con el cual se reconoce a Lionel Messi como el mejor jugador de todos los tiempos. Otros asistentes optaron por pancartas con mensajes más directos y soeces dirigidos hacia Inglaterra, recordando el reciente triunfo de Argentina en las semifinales, donde eliminaron a los ingleses con un marcador de 1-2.

Este resultado en semifinales ha sido particularmente significativo para la afición, ya que evocó el histórico enfrentamiento de cuartos de final en el Mundial de México 1986, donde Argentina también se impuso ante Inglaterra por el mismo marcador, en un partido recordado por la actuación de Maradona. La jornada en Times Square demostró, una vez más, la capacidad de convocatoria de la hinchada argentina, que se prepara para vivir el desenlace del torneo mundialista con gran intensidad. La movilización transcurrió en un clima de alta expectación, a pocas horas de que el balón ruede en el partido que definirá al nuevo campeón del mundo.