Tras el impacto provocado por el doblete sísmico que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, diversas organizaciones han unido esfuerzos para brindar apoyo a las comunidades más vulnerables. La Cámara Venezolana de Comercio de Juguetes y Afines (Cavenju) ha liderado una iniciativa de recolección y distribución de juguetes, enfocada principalmente en los menores que se encuentran en refugios temporales, siendo el estado La Guaira uno de los puntos principales de atención para esta labor humanitaria.

Daniela López, quien preside el gremio juguetero, informó que recientemente se completó la entrega de más de 7.000 juguetes destinados a los niños que vivieron los momentos de mayor tensión durante los sismos. El objetivo central de esta campaña trasciende la entrega de un objeto material; se trata de una estrategia diseñada para ofrecer acompañamiento emocional a los pequeños, ayudándoles a procesar la experiencia traumática derivada de la emergencia natural y proporcionándoles un sentido de normalidad y seguridad en medio de la crisis.

La visión de la organización es clara: en contextos de desastre, un juguete deja de considerarse un artículo de entretenimiento superficial para convertirse en una herramienta indispensable de contención psicológica. Según la representante gremial, estos elementos son fundamentales para restaurar la tranquilidad de los niños afectados. Por ello, las actividades programadas por las jugueterías en todo el territorio nacional con motivo del Día del Niño adquieren este año un carácter especial, priorizando el bienestar emocional de los menores que han enfrentado situaciones de alta complejidad.

Para maximizar el alcance de esta ayuda, Cavenju ha establecido alianzas estratégicas con instituciones como el Dividendo Voluntario para la Comunidad, Cáritas y VenAmCham. Esta colaboración no solo se limita a la entrega de juguetes, sino que también abarca el suministro de material escolar, esencial para que los niños puedan retomar sus actividades formativas. Es importante destacar que todos los artículos distribuidos hasta la fecha provienen de inventarios nacionales, garantizando que los productos ya hayan cumplido con los procesos tributarios y aduaneros correspondientes en el país.

En el ámbito fiscal, la presidenta de Cavenju planteó la necesidad de evaluar beneficios tributarios para las empresas que realizan estos aportes. Dado el volumen de las donaciones, la dirigente gremial sugirió que sería ideal que estas contribuciones pudieran ser deducibles del Impuesto Sobre La Renta, lo cual incentivaría a más comercios a participar en este tipo de causas sociales.

Finalmente, al abordar las perspectivas para la próxima temporada escolar, López señaló que existe disponibilidad de productos en el mercado nacional. Aunque inicialmente se proyectaba un crecimiento en comparación con el año anterior, las estimaciones actuales sugieren un comportamiento similar, ya que se prevé que las dificultades logísticas y económicas se concentren principalmente en aquellas zonas escolares que sufrieron mayores daños estructurales a causa de los movimientos telúricos de finales de junio.