El tenis chileno atraviesa una crisis institucional de gran envergadura que ha paralizado el funcionamiento de su federación. La controversia se centra en la inhabilitación del presidente electo, Milovan Kegevic, y de la secretaria del directorio, Valentina Marín, tras ser impugnados por la Comisión de Elecciones. El motivo principal de esta medida es la presentación de certificados de título profesional que, según las investigaciones preliminares, serían falsos. La situación se agravó cuando la Universidad Bolivariana, mediante un oficio oficial, descartó que ambos dirigentes figurasen en sus registros académicos e históricos, desmintiendo así la veracidad de los documentos presentados para acreditar sus estudios.

Ante la gravedad de los hechos, el Instituto Nacional de Deportes (IND) tomó cartas en el asunto y presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de Ñuñoa. La acción legal apunta a los delitos de falsificación o uso malicioso de documentos públicos. El organismo estatal, a través de su equipo jurídico, subrayó la importancia de esclarecer el origen de estos certificados, dado que su validez es fundamental para el correcto tráfico jurídico y el cumplimiento de las normativas vigentes en el Código Penal. Desde el IND aclararon que este paso no constituye una querella, sino el cumplimiento de un deber administrativo para poner los antecedentes a disposición del Ministerio Público, organismo encargado de evaluar si corresponde iniciar una investigación penal.

La crisis se profundiza con la acción judicial emprendida por el renunciado vicepresidente de la entidad, Iván Navarro, quien también presentó una querella contra los involucrados por las mismas irregularidades. Mientras tanto, la defensa de Kegevic ha optado por una estrategia de confrontación legal, interponiendo un recurso ante el Primer Tribunal Electoral Metropolitano. En dicho documento, el dirigente solicita anular la resolución de la Comisión Electoral, argumentando la existencia de vicios formales y sustantivos. Asimismo, Kegevic sostiene que la impugnación fue realizada fuera de los plazos legales establecidos y cuestiona la legitimidad de la Comisión de Ética de la Federación de Tenis de Chile.

En su defensa, el dirigente viñamarino ha calificado las acusaciones como una campaña destinada a dañar su imagen pública y ha negado categóricamente la falsedad de su título en Ingeniería Comercial. Kegevic ha cuestionado la validez del documento emitido por la casa de estudios y ha advertido que tomará acciones legales contra quienes difundan información sobre sus problemas judiciales. Actualmente, la Federación de Tenis de Chile se encuentra en una situación crítica, ya que solo dos miembros del nuevo directorio pueden ejercer sus funciones, debido a que cuatro integrantes han renunciado y otros tres han sido inhabilitados.

Por su parte, el Comité Olímpico de Chile (COCh) observa el conflicto con preocupación, aunque mantiene una postura de no intervención. Su presidente, Miguel Ángel Mujica, enfatizó que los procesos electorales de las federaciones son autónomos y se rigen por sus propios estatutos. Si bien el COCh monitorea la situación, especialmente por el posible impacto en la participación de los deportistas en competencias internacionales, aclaró que no posee facultades para intervenir en la resolución de estos conflictos. Esta incertidumbre administrativa llega en un momento delicado, a solo dos meses de la serie de Copa Davis frente a España, dejando al tenis nacional en una posición de gran fragilidad institucional.