Este jueves, el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago será escenario de una audiencia clave en el ámbito judicial y empresarial chileno. A partir de las 09:00 horas, la Fiscalía de Alta Complejidad Metropolitana Oriente, liderada por el fiscal Juan Pablo Araya, dará inicio al proceso de formalización contra Michael Clark, expresidente de Azul Azul, y otros diez ejecutivos vinculados al denominado Caso Sartor. Esta instancia marca un hito en una investigación que ha captado la atención pública debido a la envergadura de los cargos imputados y la relevancia de los involucrados en el mercado financiero nacional.

La lista de los once imputados está encabezada por Pedro Pablo Larraín Mery, quien fuera presidente de Sartor. Junto a él, deberán comparecer ante la justicia Carlos Larraín Mery, Alfredo Harz Castro, Oscar Ebel Sepúlveda, Mauro Valdés Raczynski, Miguel León Núñez, Rodrigo Bustamante García, Hugo Baranda Peralta, Sergio Yáñez Astete y Juan Carlos Jorquera Salhus. Según la presentación del Ministerio Público, los hechos investigados se remontan a enero de 2020 y se habrían extendido de manera continuada hasta la actualidad, configurando una serie de delitos de alta gravedad.

Los cargos que la Fiscalía imputará a los involucrados abarcan un espectro amplio de ilícitos económicos. Entre las acusaciones figuran la administración desleal, la negociación incompatible, la entrega de información falsa al mercado, la estafa, el fraude a la omisión de oferta pública de adquisición de acciones y el lavado de activos. La complejidad de estos delitos refleja la profundidad de la indagatoria realizada por el equipo persecutor, que busca esclarecer las irregularidades financieras ocurridas al interior de la firma.

Es relevante destacar que ocho de los once imputados, incluido Michael Clark, ya enfrentaron sanciones previas por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), organismo que aplicó multas millonarias e inhabilitaciones tras detectar irregularidades en su gestión. Este antecedente administrativo añade una capa de complejidad al proceso penal que comienza, pues los acusados ya han sido objeto de escrutinio por parte de los entes reguladores del mercado de valores.

Durante la etapa de investigación, los imputados han adoptado diversas estrategias de defensa y posturas ante el fiscal Araya. Michael Clark, quien ha prestado declaración en tres oportunidades, ha intentado desvincularse de la gestión operativa de Pedro Pablo Larraín. En sus testimonios, el exdirigente de Azul Azul ha sostenido que su relación con los ejecutivos de Sartor fue estrictamente profesional, negando vínculos de amistad o participación en eventos sociales corporativos. Asimismo, ha afirmado que su rol se limitó a una consultoría externa iniciada en 2019 y que cuestionó internamente las operaciones financieras cuestionadas.

Por otro lado, otros involucrados han optado por caminos distintos. Alfredo Harz Castro, por ejemplo, ha dirigido sus declaraciones hacia la figura de Pedro Pablo Larraín. Además, en el marco de las diligencias, han surgido antecedentes sobre la adquisición de Azul Azul a Carlos Heller, mencionando incluso la participación de figuras como Victoriano Cerda en dichas transacciones. Con la audiencia de este jueves, el caso entra en una fase decisiva donde se formalizarán los cargos ante el tribunal, dando inicio formal al proceso penal que determinará las responsabilidades de cada uno de los implicados.