Tras los sismos registrados el pasado 24 de junio en el estado Carabobo, el Colegio de Ingenieros de la entidad ha desplegado un operativo de inspección que abarca más de 360 inmuebles. El objetivo principal de estas evaluaciones es determinar la seguridad y habitabilidad de diversas estructuras, incluyendo residencias, comercios y viviendas unifamiliares, utilizando protocolos técnicos internacionales. Este proceso busca diferenciar entre daños superficiales y aquellos que comprometen la integridad estructural de las edificaciones.

El presidente del Colegio de Ingenieros de Carabobo, Rafael Mieres, y el tesorero, Carlos Muñiz, han enfatizado que las clasificaciones iniciales, representadas por un sistema de colores similar a un semáforo, no constituyen sentencias definitivas. Según los especialistas, una etiqueta roja, que restringe el acceso de forma preventiva, puede ser modificada a amarillo o incluso a verde tras estudios más profundos. Este sistema, inspirado en protocolos japoneses y promovido por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), permite categorizar el nivel de riesgo de cada construcción.

Las autoridades gremiales han expresado preocupación ante la tendencia de algunos afectados a realizar reparaciones por cuenta propia antes de que los inmuebles sean evaluados profesionalmente. Mieres advirtió que ocultar grietas o intentar arreglarlas sin un diagnóstico técnico puede ser contraproducente y peligroso. El gremio subraya que una grieta no debe interpretarse a simple vista, ya que el miedo a perder el patrimonio familiar puede llevar a decisiones imprudentes que comprometan la seguridad de los habitantes.

Para gestionar la alta demanda de inspecciones, se han coordinado esfuerzos entre universidades, organismos públicos y colegios profesionales. No obstante, el gremio reconoce que el número de especialistas disponibles en la región es insuficiente, situación agravada por la migración de profesionales expertos en estructuras. Para mitigar esta carencia, se ha integrado temporalmente un grupo de ingenieros provenientes de Los Ángeles, Estados Unidos, quienes aportan experiencia en protocolos de recuperación y toma de decisiones post-sismo, complementando el conocimiento de los ingenieros venezolanos sobre el comportamiento estructural durante los eventos sísmicos.

En zonas como la urbanización Colinas de Mara, en el municipio Juan José Mora, las inspecciones confirmaron la necesidad de mantener desalojos preventivos debido a la profundidad de las grietas y deformaciones observadas. Ante esta situación, el gobernador Rafael Lacava ha visitado las áreas afectadas, instando a los residentes a abandonar temporalmente sus viviendas. Para quienes no cuentan con alternativas habitacionales, las autoridades han habilitado refugios que ofrecen servicios básicos, alimentación y atención médica, garantizando además el resguardo de los bienes personales mientras avanzan los estudios técnicos necesarios para determinar el futuro de las edificaciones.