Casi un mes después de que el litoral central de Venezuela fuera sacudido por un doblete sísmico, la labor de asistencia y acompañamiento a las víctimas continúa en las zonas más afectadas. Este sábado, el sacerdote mexicano Omar Pérez Gabino, integrante de la congregación Misioneros Servidores de la Palabra, recorrió las ruinas de diversas edificaciones en La Guaira con el propósito de brindar apoyo espiritual a los sobrevivientes y a los familiares de quienes perdieron la vida en la tragedia.

El religioso, quien caminó entre los escombros portando su vestimenta sacerdotal y protegiéndose del fuerte sol, declaró a la agencia EFE que su presencia en el país responde a una vocación misionera de acudir a los lugares donde el sufrimiento humano es más agudo. Pérez Gabino expresó su solidaridad con la población venezolana, destacando la importancia de ofrecer consuelo en momentos de profunda crisis y desolación, los cuales, según sus palabras, han dejado a la comunidad sumida en el dolor y la incertidumbre.

Mientras las labores de acompañamiento espiritual se desarrollan en el terreno, las autoridades venezolanas han actualizado las cifras oficiales sobre el impacto de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó este sábado que el número de fallecidos ha ascendido a 5.119 personas, tras confirmarse 50 nuevos decesos en las últimas horas. Este balance refleja la magnitud de la catástrofe que aún mantiene a los equipos de emergencia trabajando arduamente en las zonas devastadas.

En cuanto a la atención de los damnificados, el reporte oficial compartido a través de Telegram detalla que el número de heridos se sitúa en 16.740, mientras que la cifra de personas rescatadas alcanza las 6.462. La infraestructura de respuesta ha sido desplegada a gran escala, logrando atender hasta la fecha a 128.324 familias afectadas por el movimiento telúrico. La magnitud de la destrucción ha dejado a 17.907 personas sin un hogar, lo que ha obligado a las autoridades a gestionar refugios temporales para los ciudadanos que perdieron sus viviendas.

Actualmente, 21.470 personas permanecen albergadas en 107 campamentos transitorios establecidos en las áreas impactadas por los terremotos. Para gestionar esta crisis humanitaria, el país cuenta con el apoyo de 2.278 rescatistas internacionales, quienes continúan desplegados en las zonas de desastre colaborando con los equipos locales. La presencia de voluntarios y religiosos, como el padre Pérez Gabino, se suma a los esfuerzos logísticos y de rescate que intentan mitigar el impacto de esta tragedia nacional, la cual sigue dejando una huella profunda en el litoral central venezolano.