World Central Kitchen intensifica ayuda alimentaria tras el terremoto en Venezuela
A tres semanas del doble terremoto del 24 de junio de 2026, World Central Kitchen mantiene una red de emergencia en La Guaira que distribuye hasta 50.000 comidas diarias, apoyando a la población y reactivando la economía local.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:A tres semanas del doble terremoto del 24 de junio de 2026, World Central Kitchen mantiene una red de emergencia en La Guaira que distribuye hasta 50.000 comidas diarias, apoyando a la población y reactivando la economía local.

Tras el devastador doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio de 2026, la organización humanitaria World Central Kitchen (WCK) ha establecido una masiva operación de asistencia alimentaria en el estado La Guaira. A tres semanas del desastre, la entidad mantiene una red de emergencia que procesa y distribuye diariamente hasta 50.000 raciones de comida caliente, con el objetivo de mitigar el hambre en las zonas más afectadas. El epicentro de esta logística se encuentra en el Club Puerto Azul, ubicado en Naiguatá, donde se ha instalado una cocina de campo a escala industrial que opera sin interrupciones desde el inicio de la crisis.
La labor de WCK se distingue por su enfoque en la eficiencia y la integración local. Con un equipo compuesto por 120 trabajadores, en su mayoría residentes de las áreas impactadas por el sismo, la organización gestiona una flota de 80 vehículos para abastecer 60 puntos de distribución. Esta red no solo incluye la cocina principal, sino también la colaboración de más de 47 restaurantes asociados en Caracas y el despliegue de doce camiones de comida en sectores de difícil acceso como Catia La Mar y Playa Grande. Hasta la fecha, la iniciativa ha logrado servir medio millón de comidas.
Un pilar fundamental de esta operación es la reactivación de la economía local. Todos los insumos, desde carnes hasta verduras y granos, son adquiridos en el mercado venezolano. Esta estrategia responde a una política de la organización que busca apoyar al sector de la hospitalidad local, severamente golpeado por la emergencia, al tiempo que garantiza que los alimentos sean culturalmente reconocibles y reconfortantes para los afectados. Para asegurar la calidad y el sabor, el chef venezolano Carlos García ha colaborado como puente cultural, facilitando la transferencia de metodologías de producción masiva a los cocineros de la zona.
La operación, financiada exclusivamente con fondos privados, cuenta con el respaldo de donantes internacionales y opera bajo acuerdos de coordinación con el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. A pesar de la magnitud de la tragedia, que ha dejado un rastro de escombros y angustia en las comunidades, el equipo de WCK destaca la resiliencia y la entrega de los trabajadores locales. Muchos de ellos, a pesar de haber sufrido pérdidas personales, continúan laborando en la cocina para brindar apoyo a sus vecinos.
La organización, fundada por el chef José Andrés tras el terremoto de Haití en 2010, no ha establecido una fecha de salida de Venezuela. Su propósito trasciende la asistencia inmediata; buscan dejar una capacidad instalada y una red de cocineros locales capacitados para responder ante futuras emergencias. Según Luis José Fernández, director de respuesta de WCK en el país, el legado de estas semanas de trabajo será una estructura logística probada y un equipo humano preparado para enfrentar cualquier eventualidad, asegurando que, ante la adversidad, la comunidad pueda mantenerse unida y operativa.