A una década de la gesta que cambió la historia del fútbol nacional, la Federación de Fútbol de Chile (FFCH) organizó una emotiva ceremonia para conmemorar el décimo aniversario de la obtención de la Copa América Centenario. El evento, que reunió a figuras clave de la "Generación Dorada", sirvió para recordar el hito de 2016, cuando la Selección Chilena se consagró bicampeona de América tras derrotar nuevamente a Argentina en una definición a penales.

La actividad contó con la presencia de autoridades de la Federación, encabezadas por su presidente, Pablo Milad, y representantes del Gobierno, entre ellos la Ministra del Deporte, Natalia Duco. Sin embargo, el foco principal estuvo puesto en los protagonistas de aquel logro histórico.

Entre los jugadores que asistieron a la ceremonia destacaron el capitán Claudio Bravo, Arturo Vidal, Gary Medel, Gonzalo Jara, José Pedro Fuenzalida, Fabián Orellana, Pedro Pablo Hernández y Jean Beausejour. La presencia de estos referentes permitió revivir los momentos de gloria que marcaron un antes y un después para el balompié chileno.

Durante el acto, los futbolistas recibieron una medalla conmemorativa, diseñada como una réplica exacta de la presea obtenida en la edición de 2016. Además de este reconocimiento, el plantel recibió diversos obsequios en señal de gratitud por el legado dejado al país.

Uno de los momentos más simbólicos de la jornada ocurrió al cierre de la ceremonia, cuando el presidente de la FFCH, Pablo Milad, junto a la Ministra Natalia Duco, hicieron entrega al plantel de los trofeos originales. Los jugadores tuvieron la oportunidad de revivir la icónica imagen de la alzada de la copa, un gesto que rememoró la hazaña que, hasta el día de hoy, mantiene a Chile como el único bicampeón consecutivo de América en ese formato.

La jornada concluyó con una fotografía grupal que quedará para la posteridad, donde los bicampeones posaron junto a los trofeos de la Copa América 2015 y la Copa América Centenario 2016, los cuales se encuentran resguardados en las vitrinas de la Federación.

Este homenaje no solo sirvió para celebrar un aniversario redondo, sino también para poner en valor la importancia de aquel grupo de jugadores que, bajo una mentalidad ganadora, logró posicionar a Chile en lo más alto del continente. Para los hinchas nacionales, ver nuevamente a estos referentes reunidos junto a los trofeos es un recordatorio de una época dorada que sigue vigente en la memoria colectiva del país.

La ceremonia reafirmó el estatus de leyenda de los jugadores presentes, quienes fueron piezas fundamentales en la estructura táctica y anímica de un equipo que supo sobreponerse a las adversidades y escribir las páginas más gloriosas del fútbol chileno. Con este acto, la Federación de Fútbol de Chile cerró una jornada de nostalgia y orgullo, honrando a quienes hicieron posible lo que parecía imposible hace diez años.