El gigante tecnológico Apple ha iniciado una batalla legal de alto perfil contra OpenAI, presentando una demanda ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California. La acusación central se basa en el presunto robo de secretos comerciales y el incumplimiento de contrato por parte de la empresa de inteligencia artificial. Según la demanda, OpenAI ha orquestado una estrategia sistemática para extraer información confidencial de Apple, aprovechando la contratación de antiguos empleados de la compañía para obtener ventajas competitivas en el desarrollo de su propio hardware.

La querella señala directamente a figuras clave dentro de la estructura de OpenAI, incluyendo a Tang Tan, quien actualmente se desempeña como director de hardware. Tan, que trabajó durante más de dos décadas en Apple, es acusado de utilizar nombres clave de proyectos confidenciales durante los procesos de contratación de OpenAI. La demanda detalla que el ejecutivo supuestamente instruyó a candidatos a puestos de trabajo para que llevaran componentes de hardware de Apple a sus entrevistas, además de asesorar a empleados salientes sobre cómo eludir los protocolos de seguridad internos de la empresa para sustraer información sobre productos aún no anunciados.

Otro punto crítico del litigio involucra a Chang Liu, un exingeniero de sistemas eléctricos de Apple. Se le acusa de haber retenido un ordenador portátil propiedad de la empresa tras su transición a OpenAI en 2026. Según Apple, este dispositivo fue utilizado para descargar documentos técnicos confidenciales, incluyendo especificaciones de ingeniería, presentaciones internas y datos sobre tecnologías futuras. Además, se alega que Liu compartió esta información sensible con otros empleados de Apple que buscaban empleo en OpenAI, facilitándoles material para superar las entrevistas de selección.

La preocupación de Apple se intensifica ante los rumores de que OpenAI está desarrollando su primer dispositivo de hardware, un proyecto que podría competir directamente con el iPhone. Se especula que este nuevo producto se basaría en agentes de inteligencia artificial en lugar de aplicaciones tradicionales, lo que representaría una amenaza significativa para el núcleo del negocio de Apple. La adquisición por parte de OpenAI de la startup de dispositivos fundada por Jony Ive, exjefe de diseño de Apple, se percibe en la industria como un paso estratégico para fortalecer las ambiciones de hardware de la firma de IA.

Apple sostiene que sus intentos de resolver el conflicto de manera privada, mediante una carta enviada a OpenAI en febrero, no obtuvieron respuesta. La empresa afirma que su investigación interna reveló que OpenAI y sus socios han utilizado técnicas de fabricación de metal propiedad de Apple sin autorización. Ante esta situación, Apple solicita al tribunal que prohíba a OpenAI el uso de sus secretos comerciales y exija la devolución de todo el material confidencial. Por su parte, OpenAI ha negado las acusaciones, afirmando que su enfoque se centra exclusivamente en la innovación tecnológica propia.