Los combatientes hutíes de Yemen han reivindicado una serie de operaciones militares de gran envergadura dirigidas contra infraestructuras críticas en Arabia Saudita, incluyendo aeropuertos y objetivos energéticos. Según los reportes, estos ataques, ejecutados durante el pasado fin de semana, han dejado un saldo trágico de más de 20 personas fallecidas y cientos de heridos, marcando una escalada sin precedentes en el conflicto que enfrenta al reino saudita con los rebeldes proiraníes desde 2015.

La ofensiva, descrita por los propios hutíes como una serie de cuatro operaciones coordinadas en un lapso de 24 horas, empleó una combinación de misiles balísticos, misiles de crucero y drones. El aeropuerto internacional de Riad fue el foco principal de las acciones, sufriendo impactos en tres fases distintas a partir de la noche del viernes. El ataque más severo ocurrió el sábado, resultando en 13 muertos y 309 heridos, lo que obligó a las autoridades a suspender las operaciones aéreas de manera indefinida. Un incidente adicional el domingo en la misma terminal aérea causó la muerte de un ciudadano pakistaní y dejó a otras 11 personas heridas.

Ante la gravedad de la situación, la Autoridad Saudita de Aviación Civil y la coalición internacional liderada por el reino han respondido con medidas de seguridad y defensa. El general Turki al-Malki, portavoz de la coalición, confirmó la interceptación de un misil de crucero en las proximidades del aeropuerto de Riad y la destrucción de un dron en la región oriental del país. Paralelamente, se reportaron ataques contra el aeropuerto de Dammam, situado en la costa este, lo que ha llevado a diversas embajadas extranjeras a recomendar a su personal evitar estas instalaciones durante la próxima semana.

El impacto de estos eventos ha trascendido lo militar, afectando la vida cotidiana y la economía de la capital saudita. Ante el cierre de las terminales aéreas y el temor a nuevos ataques, diversas empresas han optado por implementar el teletrabajo, mientras que las instituciones educativas han suspendido las clases presenciales por un periodo de siete días. Analistas en riesgos señalan que la elección de estos objetivos no es casual, dado que el aeropuerto de Riad es una pieza clave en los planes de desarrollo económico y turístico del príncipe heredero Mohamed bin Salmán.

La comunidad internacional ha reaccionado con condenas generalizadas, incluyendo pronunciamientos de la ONU, la Unión Europea, Rusia, Israel, Irak y Pakistán. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó los hechos como "inaceptables" y anunció que evaluará la posible participación de fuerzas militares en respuesta a las acciones hutíes. Mientras tanto, en Yemen, las hostilidades persisten con bombardeos sauditas sobre Saná y enfrentamientos en torno al estratégico estrecho de Bab el Mandeb, un punto vital para la navegación global que sigue siendo objeto de disputa entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes.