La inteligencia artificial avanza a un ritmo vertiginoso, y con ella, la preocupación por los riesgos que podrían derivar de modelos cada vez más potentes. Ante este escenario, Demis Hassabis, cofundador y director ejecutivo de Google DeepMind, ha planteado la necesidad urgente de crear un organismo internacional de control dedicado exclusivamente a supervisar la industria de la inteligencia artificial. Según su propuesta, esta entidad tendría la capacidad de intervenir y frenar el despliegue de modelos de vanguardia si se determina que representan un peligro significativo para la sociedad.

Hassabis sostiene que Estados Unidos debería liderar esta iniciativa global, argumentando que su posición actual, tanto en el ámbito económico como en el técnico, lo convierte en el lugar idóneo para establecer estándares internacionales. La estructura de este nuevo regulador, según la visión del ejecutivo, podría inspirarse en entidades existentes en otros sectores, como la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera. El organismo estaría compuesto por un grupo de expertos independientes, además de contar con la participación de representantes de las comunidades de código abierto, garantizando así una supervisión equilibrada y diversa.

El objetivo principal de esta entidad sería evaluar los sistemas de inteligencia artificial más avanzados antes de que sean lanzados al mercado. En caso de que las pruebas indiquen que un modelo conlleva riesgos inaceptables, el organismo tendría la autoridad para coordinar una desaceleración en el desarrollo de toda la industria. Esta propuesta se detalla en un artículo publicado recientemente por Hassabis, donde enfatiza que la necesidad de una regulación global se vuelve más crítica a medida que los sistemas se vuelven más sofisticados y capaces de realizar tareas complejas.

El directivo advierte que la llegada de la inteligencia artificial general, o AGI, podría estar a solo unos pocos años de distancia, un hito que marcaría el inicio de una nueva era para la humanidad. Esta perspectiva subraya la urgencia de establecer marcos de gobernanza coherentes, ya que, actualmente, no existe un conjunto de reglas globales ni una normativa nacional integral en Estados Unidos que regule específicamente el desarrollo y despliegue de estas tecnologías.

Para avanzar en esta propuesta, Hassabis ha estado trabajando discretamente durante meses, buscando apoyo entre diversos actores clave. Según reportes, ha mantenido sesiones informativas con la administración de Donald Trump, con otros laboratorios de inteligencia artificial y con funcionarios europeos. El ejecutivo ha expresado optimismo respecto a la recepción de sus ideas por parte del gobierno estadounidense y espera que la organización pueda estar operativa antes de que finalice el presente año.

Esta iniciativa se suma a otros esfuerzos liderados por figuras prominentes del sector tecnológico para mitigar los riesgos asociados a la IA. Hassabis, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Química en 2024 por sus contribuciones en la predicción de proteínas, también ha abogado recientemente por implementar protecciones más estrictas contra el uso de la IA en la creación de armas biológicas. Estas acciones reflejan una creciente tendencia entre los líderes tecnológicos por promover una gobernanza responsable ante los impactos económicos y sociales que se avecinan.