Las autoridades federales de Estados Unidos han anunciado una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que permita identificar o localizar a los responsables de una extensa campaña de ciberataques. Esta operación, vinculada a servicios de inteligencia rusos, ha logrado comprometer miles de cuentas de las aplicaciones de mensajería Signal y WhatsApp, afectando principalmente a periodistas de investigación y a funcionarios del gobierno estadounidense. La actividad maliciosa ha sido monitoreada desde marzo, momento en el que el FBI emitió una alerta inicial sobre campañas de suplantación de identidad dirigidas a perfiles de alto valor.

El modus operandi de los atacantes se basa en la ingeniería social, utilizando mensajes que se hacen pasar por comunicaciones oficiales de soporte técnico. Estos mensajes engañosos instan a los usuarios a hacer clic en enlaces sospechosos o a proporcionar códigos de verificación y contraseñas de sus cuentas. Si el usuario sigue estas instrucciones, los atacantes logran vincular sus propios dispositivos a la cuenta de la víctima o, en casos más graves, toman el control total del perfil, bloqueando el acceso al propietario legítimo. Una vez dentro, los criminales pueden interceptar cualquier mensaje nuevo que reciba la cuenta afectada.

Aunque Signal cuenta con funciones de seguridad integradas que impiden a los atacantes acceder a conversaciones previas, la estrategia de los agresores ha evolucionado recientemente para superar estas barreras. Según informes actualizados del FBI, los atacantes ahora envían mensajes adicionales que solicitan a los usuarios crear una copia de seguridad de sus comunicaciones siguiendo instrucciones externas. Posteriormente, se pide a la víctima que comparta la clave de cifrado necesaria para proteger dichos respaldos en los servidores. Al obtener esta clave, los atacantes consiguen descifrar y acceder a todo el historial de mensajes antiguos de la cuenta comprometida.

Las investigaciones han permitido identificar a dos grupos específicos vinculados al gobierno ruso, catalogados bajo las denominaciones técnicas UNC5792 y UNC4221. Estos grupos dirigen sus esfuerzos hacia individuos de alta relevancia estratégica, incluyendo personal militar, figuras políticas, periodistas y funcionarios gubernamentales actuales o retirados. La sofisticación de los mensajes utilizados es notable, ya que a menudo incluyen textos que simulan políticas de seguridad legítimas, instando a los usuarios a realizar configuraciones de verificación en dos pasos o a gestionar copias de seguridad bajo la falsa premisa de proteger la integridad de su cuenta ante intentos de intrusión previos.

Este despliegue de recursos por parte del gobierno estadounidense subraya la gravedad de la amenaza que representan estas operaciones de espionaje digital. La combinación de técnicas de phishing altamente convincentes y la manipulación de las funciones de respaldo de datos demuestra una capacidad técnica avanzada orientada a la exfiltración de información sensible. Mientras las autoridades continúan con las investigaciones en colaboración con socios internacionales, se recomienda a los usuarios de plataformas de mensajería cifrada extremar las precauciones ante cualquier comunicación no solicitada que requiera acciones sobre la configuración de seguridad o el manejo de claves de recuperación.