El mundo del fútbol chileno vivió una jornada de reconocimiento y nostalgia en el Claro Arena, donde se llevó a cabo un homenaje de despedida para José María Buljubasich. El evento marcó el cierre oficial de un ciclo significativo para Universidad Católica, institución en la que el exarquero dejó una huella profunda tanto dentro como fuera de la cancha. La ceremonia reunió a diversos actores del ámbito deportivo para celebrar la trayectoria de quien fuera una pieza clave en la estructura administrativa del club durante más de una década.

Buljubasich, conocido popularmente en el ambiente futbolístico como el "Tati", concluyó así su extensa etapa como gerente deportivo en Cruzados. Este rol, que desempeñó de manera ininterrumpida desde el año 2010, fue el eje central de la conmemoración. Durante el acto, se repasaron los hitos más relevantes de su gestión, destacando la estabilidad y el crecimiento que el club experimentó bajo su dirección en la toma de decisiones estratégicas y la conformación de los planteles que compitieron en diversos torneos nacionales e internacionales.

Uno de los momentos más destacados de la velada fue la exhibición de los trofeos obtenidos por la institución bajo su administración. Un total de 12 copas fueron dispuestas en el recinto, simbolizando los logros alcanzados durante su gestión en las oficinas del club. Esta muestra visual permitió a los asistentes dimensionar el impacto de su trabajo, que se tradujo en una era de éxitos deportivos para el conjunto precordillerano, consolidando un proyecto que buscó mantener a la Universidad Católica en los primeros planos del fútbol nacional.

Más allá de su labor como directivo, el homenaje también sirvió para recordar su vínculo histórico con la institución desde su faceta como jugador. Buljubasich defendió la portería de Universidad Católica entre 2005 y 2008, periodo en el cual se ganó el cariño y el respeto de la hinchada. Esta doble faceta, como guardameta y posteriormente como gestor, fue resaltada por los presentes, quienes valoraron la coherencia y la dedicación que el argentino mostró en ambas etapas de su carrera profesional en Chile.

La despedida en el Claro Arena no solo representó el fin de una etapa laboral, sino también un reconocimiento a la trayectoria de una figura que ha sido fundamental en la historia reciente de Cruzados. Con este acto, la institución cerró un capítulo importante, agradeciendo la labor realizada por Buljubasich durante los últimos 16 años. El evento concluyó con un ambiente de respeto y gratitud, dejando claro que el legado del "Tati" en la Universidad Católica perdurará en la memoria de los seguidores y en los registros históricos del club.