OpenAI propone participación pública para calmar críticas sobre IA
OpenAI busca otorgar una participación del 5% al gobierno estadounidense para democratizar los beneficios de la IA, pero enfrenta la resistencia del senador Bernie Sanders, quien exige medidas de control más estrictas.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:OpenAI busca otorgar una participación del 5% al gobierno estadounidense para democratizar los beneficios de la IA, pero enfrenta la resistencia del senador Bernie Sanders, quien exige medidas de control más estrictas.

OpenAI ha planteado recientemente una propuesta conceptual destinada a mitigar las preocupaciones sociales sobre el impacto de la inteligencia artificial, sugiriendo la creación de un fondo de riqueza pública. La iniciativa contempla otorgar a los ciudadanos estadounidenses una participación del 5 por ciento en la compañía, con el objetivo de que la población pueda beneficiarse directamente del crecimiento económico generado por esta tecnología. Según la empresa, este enfoque permitiría que las personas tengan una participación duradera en los sistemas que actualmente están impulsando la creación de valor en el mercado global.
Para avanzar en esta estrategia, representantes de la firma han mantenido conversaciones con funcionarios clave de la administración actual, incluyendo al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al Secretario de Comercio, Howard Lutnick. El propósito de estos acercamientos es explorar mecanismos que permitan al Estado gestionar esta participación accionaria. Sin embargo, la propuesta ha encontrado una resistencia significativa por parte de algunos legisladores, especialmente del senador Bernie Sanders, quien considera que el porcentaje ofrecido es insuficiente para garantizar un beneficio real a la sociedad.
El senador Sanders ha manifestado abiertamente su escepticismo ante las cifras presentadas por la dirección de OpenAI, calificándolas de distantes frente a lo que él considera una compensación justa para el público. En respuesta, el legislador ha impulsado su propia propuesta legislativa, la cual contempla la creación de un fondo soberano de riqueza mucho más ambicioso. Su plan sugiere la implementación de un impuesto único del 50 por ciento sobre las acciones de las empresas líderes en inteligencia artificial, lo que, según sus estimaciones, podría recaudar aproximadamente 7 billones de dólares para financiar programas de salud, educación y vivienda.
Más allá de la cuestión financiera, el debate se centra en la gobernanza y el control democrático de estas tecnologías. Sanders propone la creación de una comisión independiente, cuyos miembros serían nominados por el ejecutivo y confirmados por el Senado, con el fin de supervisar a las empresas del sector. Esta entidad tendría la capacidad de utilizar derechos de voto para bloquear decisiones corporativas que pudieran representar un riesgo para el bienestar público, asegurando que la inteligencia artificial se desarrolle de manera que favorezca a la mayoría de los ciudadanos en lugar de perjudicarlos.
La viabilidad de la propuesta de OpenAI depende en gran medida de la intervención del Congreso, ya que se requieren marcos legales específicos para que el gobierno federal pueda aceptar y administrar participaciones en empresas privadas de tecnología. Mientras tanto, la tensión persiste entre las empresas del sector y los legisladores que buscan salvaguardas más estrictas frente a los temores sobre la pérdida de empleos, los riesgos de ciberseguridad y los impactos ambientales derivados de la infraestructura necesaria para operar grandes centros de datos.
Este enfrentamiento subraya la creciente preocupación política por el ritmo acelerado de la innovación en inteligencia artificial. La negociación sobre qué constituye una participación justa y cómo proteger eficazmente al público se perfila como uno de los temas centrales en la agenda legislativa de los próximos meses, mientras la industria intenta equilibrar sus intereses económicos con la creciente demanda de responsabilidad social y transparencia democrática.