La eliminación de Everton de Viña del Mar en la Copa Chile ha dejado una estela de controversia que trasciende el resultado deportivo. Tras caer ante Universidad de Chile en la fase de octavos de final, el defensor del cuadro viñamarino, Diego Oyarzún, utilizó los micrófonos para expresar un profundo malestar dirigido hacia la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) y la Federación de Fútbol de Chile. Sus declaraciones pusieron el foco en la gestión administrativa del torneo, específicamente en relación con la serie que enfrentó a ambos clubes.

El punto central del conflicto radica en la programación y el manejo del partido de ida, el cual sufrió una suspensión y una posterior reanudación que generó gran incomodidad en el plantel de Everton. Oyarzún no escatimó en calificativos al referirse a los organismos rectores del fútbol nacional, tildándolos de "inoperantes e ineficientes". Según el jugador, la resolución de este caso particular fue percibida por los futbolistas como una decisión arbitraria que afectó el normal desarrollo de la competencia.

El defensor fue enfático al señalar que el ambiente dentro del vestuario estuvo marcado por la molestia ante las determinaciones tomadas por las autoridades deportivas. A pesar de este clima adverso, Oyarzún destacó la actitud profesional de sus compañeros, quienes decidieron presentarse a jugar el encuentro de vuelta a pesar del descontento generalizado. "Aplaudo de pie a mis compañeros por todo lo que pasó en estos últimos días", manifestó el jugador al finalizar el compromiso, subrayando el orgullo que siente por el grupo tras enfrentar una situación que calificó como un "día histórico y vergonzoso para el fútbol nacional".

Más allá de la crítica institucional, el jugador de Everton hizo un llamado a transformar la frustración en un motor para los desafíos venideros. Con la eliminación consumada en el torneo copero, el equipo viñamarino debe ahora redirigir sus esfuerzos hacia el campeonato nacional. Oyarzún sostuvo que este episodio debe servir como un "impulso extra" para el plantel, con el objetivo de fortalecer la unión del grupo y enfocarse en la meta de alcanzar una clasificación a competiciones internacionales.

La postura de Oyarzún refleja un sentir que ha permeado en diversos sectores del fútbol local respecto a la organización de los torneos. La gestión de los calendarios y las decisiones administrativas de la ANFP han sido objeto de debate constante, y este incidente en la Copa Chile se suma a una serie de cuestionamientos sobre la transparencia y eficiencia en la toma de decisiones. Por ahora, Everton cierra su participación en el certamen, pero las palabras de su referente dejan abierta la discusión sobre la necesidad de cambios en la estructura organizativa del fútbol chileno, mientras el equipo busca dejar atrás el episodio para concentrarse en sus próximos compromisos deportivos.