El gobierno de Panamá ha declarado formalmente el estado de emergencia nacional tras el potente terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el pasado viernes. La medida, anunciada tras un consejo de ministros extraordinario, permite la movilización de hasta 100 millones de dólares destinados a la atención inmediata de los daños en infraestructuras y la asistencia a las comunidades más afectadas. A pesar de la magnitud del evento sísmico, las autoridades han confirmado que, hasta el momento, no se han registrado víctimas mortales, aunque se contabilizan al menos 27 personas heridas.

El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, fue el encargado de comunicar la declaratoria, mientras que el titular de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, enfatizó la capacidad del Estado para gestionar la crisis. Chapman aseguró que la economía panameña mantendrá su operatividad y que el país dispone de los recursos necesarios para afrontar las necesidades más urgentes. Asimismo, el funcionario agradeció el apoyo ofrecido por organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), además de la disposición de Estados Unidos para otorgar recursos no reembolsables.

Las labores de evaluación continúan desplegándose en todo el territorio nacional, con un enfoque particular en las provincias centrales de Herrera, Los Santos y Veraguas, zonas que resultaron ser las más cercanas al epicentro y, por ende, las más impactadas. Según los datos oficiales, se han inspeccionado 426 residencias, detectando daños que oscilan entre afectaciones menores y pérdidas totales. En estas viviendas habitan aproximadamente 2.130 personas, a quienes el Gobierno se ha comprometido a brindar la ayuda necesaria, incluyendo planes para la reparación o reconstrucción de los inmuebles afectados.

El sector educativo también ha sufrido consecuencias significativas. El ministro de Educación, Ventura Vega, informó que cerca de 419 centros escolares, de un total nacional superior a los 3.000, presentan daños. Las autoridades educativas se encuentran evaluando la situación para determinar en qué regiones será posible retomar las clases el próximo lunes, una decisión que se comunicará oficialmente en las próximas horas.

El sismo ocurrió a las 12:56 hora local del viernes. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el epicentro a 12 kilómetros de la localidad costera de Tonosí, con una profundidad de 10 kilómetros. Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá registró una magnitud de 7,5 y una profundidad menor, de 4 kilómetros. La localidad de Tonosí, que quedó temporalmente incomunicada por vía terrestre, ha recibido asistencia de las autoridades a través de puentes aéreos. El Ministerio de Obras Públicas trabaja actualmente en la rehabilitación de las vías de acceso, priorizando la carretera hacia Tonosí para restablecer el tránsito, al menos para vehículos livianos.