La selección chilena femenina Sub 17 vivió una jornada compleja en el marco del Mundial de la categoría que se disputa en Marruecos. El equipo nacional sufrió una derrota por 1-3 frente a su par de México, en un encuentro que estuvo marcado por una controversia arbitral que influyó directamente en el desarrollo del marcador. Este resultado complica las aspiraciones del conjunto dirigido por el cuerpo técnico nacional, que buscaba sumar puntos clave en la fase de grupos del torneo internacional.

El punto de inflexión del partido ocurrió durante la segunda mitad, cuando el marcador se encontraba en una situación que permitía a ambas escuadras disputar el control del juego. La jugada en cuestión, que terminó en el segundo tanto para el equipo mexicano, comenzó con un pase largo desde la mitad del terreno de juego dirigido hacia la atacante Bianka Arrendondo. En el momento exacto del envío, la jugadora pareció encontrarse en una posición adelantada respecto a la última línea defensiva chilena, lo que generó inmediatas protestas por parte de las futbolistas nacionales.

A pesar de la aparente irregularidad en la posición de salida, la acción continuó su curso. Arrendondo logró avanzar con balón dominado hasta ingresar al área rival, donde realizó una asistencia precisa para su compañera Citlalli Reyes. Esta última, sin dudar, conectó el esférico de primera intención, logrando batir a la portera chilena y marcando el gol que significó la remontada parcial para el conjunto azteca. La anotación cambió el ímpetu del partido, dejando a Chile en una posición defensiva difícil de revertir.

Ante la insistencia de las jugadoras chilenas, la terna arbitral decidió someter la jugada a la revisión del sistema de videoarbitraje (VAR). Sin embargo, el procedimiento generó sorpresa y desconcierto tanto en el campo de juego como entre los espectadores. Durante el tiempo que duró la revisión, las pantallas del estadio no exhibieron las líneas de fuera de juego que habitualmente se utilizan para determinar si un futbolista está habilitado o no. Esta ausencia de evidencia gráfica fue notable durante todo el proceso de análisis.

Finalmente, la jueza central del compromiso optó por validar la anotación, desestimando los reclamos del equipo chileno y dando por legítimo el tanto de México. Esta decisión consolidó la ventaja para las mexicanas, quienes posteriormente lograron cerrar el marcador definitivo de 3-1. La situación ha generado diversos comentarios sobre la aplicación de la tecnología en el fútbol formativo y la transparencia en los procesos de revisión arbitral durante competiciones de esta envergadura.

La derrota deja a la selección chilena con la necesidad imperiosa de replantear su estrategia para los próximos desafíos en el certamen. El cuerpo técnico deberá trabajar en la recuperación anímica del plantel tras este revés, mientras que la delegación nacional se mantiene enfocada en los siguientes compromisos, donde buscarán revertir la imagen mostrada y sumar unidades que les permitan mantenerse con vida en la competencia mundialista.