La reciente victoria de Universidad Católica frente a Palestino, con un marcador final de 2-3 en el Estadio Municipal de La Cisterna, dejó un sabor agridulce para el conjunto cruzado. Si bien el equipo logró sumar tres puntos fundamentales en el campeonato, la jornada estuvo marcada por la preocupación ante la lesión de su capitán y máximo referente ofensivo, Fernando Zampedri. El delantero, quien fue una pieza clave en el resultado al anotar dos de los tres goles de su escuadra, debió abandonar el campo de juego antes del pitazo final, generando incertidumbre sobre su estado físico de cara a los próximos compromisos.

El incidente ocurrió cuando el reloj marcaba los 86 minutos de partido. En una disputa de balón en velocidad, el atacante argentino sufrió un fuerte pisotón en su tobillo izquierdo por parte del defensor de Palestino, Enzo Roco. La acción, que fue revisada por el árbitro Cristián Garay en conjunto con el equipo del VAR, fue desestimada por el cuerpo arbitral, permitiendo que el juego continuara sin sanciones adicionales. A pesar de la intervención inmediata del cuerpo médico de la institución precordillerana, el dolor impidió que el jugador pudiera continuar en el terreno de juego.

Debido a la gravedad de las molestias, Zampedri tuvo que ser retirado de la cancha en el carro de asistencia médica, una imagen que encendió las alarmas tanto en el cuerpo técnico como en la hinchada cruzada. Finalmente, el capitán fue sustituido por Nicolás L'Huillier en el minuto 90+2, cerrando así su participación en un encuentro donde había demostrado un alto nivel competitivo. La salida del goleador, quien lidera la tabla de artilleros de la Liga de Primera, dejó una sensación de inquietud en el cierre del cotejo.

Tras el término del compromiso, se pudo observar al delantero saliendo de los camarines del recinto deportivo por sus propios medios. Aunque el jugador logró desplazarse sin necesidad de asistencia externa, lo hizo con una notoria cojera, evidenciando las secuelas del impacto recibido en el tobillo. En ese momento, el futbolista optó por no realizar declaraciones a la prensa, manteniendo reserva sobre la magnitud de su dolencia mientras se retiraba del estadio.

Ahora, la atención en San Carlos de Apoquindo se centra exclusivamente en los exámenes médicos que deberá realizarse el jugador en las próximas horas. Estos estudios serán determinantes para conocer la naturaleza exacta de la lesión y el tiempo de recuperación estimado. En Universidad Católica existe una expectativa generalizada por conocer el diagnóstico, ya que el equipo se prepara para enfrentar un desafío crucial en el calendario: el duelo de ida por los octavos de final de la Copa Chile, programado para el miércoles 23 de septiembre frente a Unión La Calera. La presencia de su goleador será, sin duda, un factor determinante para las aspiraciones del club en dicha competición.