El ambiente en Rancagua se siente eléctrico. O'Higgins de Rancagua se prepara para uno de los desafíos más importantes de su historia reciente: la revancha de los play-offs de la Copa Sudamericana frente al gigante argentino, Boca Juniors. Tras el primer encuentro, donde el cuadro "Celeste" sufrió una ajustada derrota, el técnico Lucas Bovaglio ha dejado claro que el equipo no se guardará nada en el Estadio El Teniente.

En una conferencia de prensa marcada por la determinación, el estratega argentino fue enfático al descartar cualquier planteamiento conservador. "Vamos a ir a buscar el partido, tratar de ser protagonistas, incomodar a Boca, presionarlos. No es un duelo para salir a ver qué pasa, tendremos que hacer el desgaste", sentenció Bovaglio, enviando un mensaje directo a sus dirigidos y a la hinchada rancagüina.

El técnico reconoció que la preparación para este compromiso no ha estado exenta de dificultades, principalmente debido a las condiciones climáticas que han afectado la zona central del país. "Hoy recién pudimos trabajar como nos gusta ante todo lo ocurrido con las lluvias", explicó, aunque destacó el ánimo del plantel. "El grupo está bien, hay una linda energía a la hora de entrenar. Tenemos un par de dudas, pero el equipo está bien y las ganas, el deseo, pueden llegar a suplir alguna falencia que podamos tener desde lo físico".

**La estrategia ante el "Xeneize"**

Para O'Higgins, la tarea es clara: remontar la desventaja. Bovaglio sabe que el margen de error es mínimo ante un rival de la jerarquía de Boca Juniors. Al analizar el partido de ida, el DT hizo una autocrítica puntual sobre el gol recibido: "Me gustaría que no ocurra lo del minuto fatídico en el gol de Boca; fuimos retrocediendo cuando perdimos la pelota y no le dimos batalla al jugador que no debemos dejar pensar, que es Paredes".

La planificación ha sido exhaustiva, llegando incluso a considerar todos los escenarios posibles, incluyendo una definición desde los doce pasos. "Hemos ensayado penales. Si logramos la diferencia necesaria, mejor, pero ya va a ser demasiado complejo ganarlo y veremos si nos alcanza para llegar a otra fase", admitió el estratega.

**La polémica arbitral y la confianza en Roldán**

Un tema que ha generado ruido en la previa es la designación del árbitro colombiano Wilmar Roldán. El juez es recordado en Argentina por haber dirigido dos finales de Copa Libertadores que Boca Juniors terminó perdiendo, lo que ha generado suspicacias en el entorno del club trasandino.

Sin embargo, Bovaglio se mantuvo al margen de las polémicas y respaldó la capacidad del juez. "Es un árbitro que inspira confianza, deja jugar, permite que el juego fluya ante cualquier contacto. Sé que en Boca se han manifestado por tener un historial negativo con él, pero no me genera temor o desconfianza. No pongo en duda su honorabilidad ni su capacidad", afirmó el técnico del "Capo de Provincia".

**Un duelo clave para el fútbol chileno**

Para la audiencia chilena, este partido representa una oportunidad de oro para demostrar el crecimiento del fútbol nacional en el plano internacional. La posibilidad de eliminar a un equipo de la talla de Boca Juniors en una instancia de eliminación directa es un aliciente extra para los hinchas de O'Higgins y para el fútbol chileno en general, que busca recuperar protagonismo en los torneos de la CONMEBOL.

La revancha está programada para este jueves a las 20:30 horas en el Estadio El Teniente. Con la convicción de jugar "de igual a igual" y la esperanza de dar vuelta la llave, O'Higgins se alista para una noche que promete ser histórica en Rancagua.