Tras los graves daños estructurales provocados por los terremotos del pasado 24 de junio, las autoridades competentes han confirmado la demolición del edificio San Felipe A, ubicado en la urbanización La Castellana, municipio Chacao de Caracas. Esta determinación surge como resultado de un proceso exhaustivo de evaluaciones técnicas y profesionales realizadas sobre la infraestructura, la cual había sido desalojada de manera preventiva inmediatamente después de los movimientos telúricos para salvaguardar la integridad de sus ocupantes.

La decisión fue formalizada durante una reunión celebrada este martes, en la que participaron representantes del gobierno interino, la Alcaldía de Chacao, los propietarios del inmueble afectado y de otras estructuras colindantes. Asimismo, se contó con la presencia del embajador de España, dada la proximidad geográfica de la sede diplomática española con el edificio que será derribado. Durante el encuentro, se discutieron las implicaciones de esta medida y la necesidad de coordinar acciones que garanticen la seguridad de la zona.

Aunque se ha confirmado que el gobierno asumirá la ejecución de los trabajos de demolición, los detalles operativos, tales como el cronograma exacto y el método técnico que se empleará para el derribo, aún permanecen bajo análisis. Las autoridades han enfatizado que la prioridad absoluta durante este proceso será la seguridad de las familias que residen en las cercanías y el resguardo de las instalaciones que continúan operativas en este sector de Chacao.

El edificio San Felipe A había sido catalogado tras los sismos como uno de los casos de mayor complejidad técnica dentro del municipio. Durante las semanas posteriores a los eventos sísmicos, la estructura permaneció deshabitada mientras se llevaban a cabo labores de apuntalamiento y análisis estructural. En la reunión, se reconoció positivamente la calidad de los trabajos de reforzamiento realizados previamente, los cuales permitieron que los residentes pudieran ingresar de forma segura a retirar sus pertenencias personales antes de la clausura definitiva.

La situación del San Felipe A ha mantenido en alerta a los vecinos de la zona, especialmente a quienes habitan en edificaciones aledañas. Estos inmuebles cercanos también fueron desalojados como medida preventiva, y sus propietarios han formado parte activa de las conversaciones sobre las acciones de mitigación que se desarrollarán en el sector. La alcaldía, por su parte, continúa con su plan de evaluación de riesgos, habiendo inspeccionado hasta el mes de julio cerca de 2.500 de las 3.100 edificaciones registradas en el municipio, logrando censar el 91% de las estructuras residenciales para determinar sus niveles de vulnerabilidad ante futuros eventos sísmicos.