Economía venezolana proyecta crecimiento del 6,5% en 2026, pero enfrenta desafíos persistentes
Un informe de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) anticipa una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) real del 6,5% para el cierre de 2026, impulsada por la flexibilización de las sanciones petroleras y un contexto global favorable para los hidrocarburos. Sin embargo, el análisis advierte sobre la persistencia de alta inflación, pobreza generalizada y debilidades institucionales que li
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Un informe de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) anticipa una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) real del 6,5% para el cierre de 2026, impulsada por la flexibilización de las sanciones petroleras y un contexto global favorable para los hidrocarburos. Sin embargo, el análisis advierte sobre la persistencia de alta inflación, pobreza generalizada y debilidades institucionales que li

La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), a través de su Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES-UCAB), ha presentado un pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real del 6,5% para el resto de 2026. Este escenario de expansión, que abarca a todos los sectores productivos, se sustenta principalmente en la flexibilización de las sanciones petroleras impuestas por Estados Unidos y un entorno internacional caracterizado por precios elevados de los hidrocarburos. La proyección del IIES-UCAB dibuja un panorama económico dinámico, aunque complejo, marcado por la recuperación en el sector energético como principal motor.
El informe, correspondiente a septiembre de 2026, detalla que a pesar de dos eventos imprevistos de gran magnitud ocurridos en el primer semestre, la economía venezolana muestra signos de expansión. El 3 de enero, una intervención estadounidense alteró la estructura político-institucional, derivando en una flexibilización parcial de las sanciones petroleras, nuevas licencias de operación y un régimen de administración de ingresos energéticos bajo control del Departamento del Tesoro de EE. UU. Posteriormente, el 24 de junio, un doblete sísmico afectó severamente la costa centro-norte, especialmente el estado La Guaira, dejando miles de fallecidos, heridos y damnificados. Si bien este evento no impactó sensiblemente la dinámica económica nacional a gran escala, sí evidenció la limitada capacidad de respuesta pública y modificó la agenda de reformas.
No obstante las proyecciones de crecimiento, el reporte de la UCAB advierte sobre rigideces estructurales severas y limitaciones significativas. La inflación y la depreciación del tipo de cambio continúan registrando niveles muy elevados, proyectándose un retorno a cifras críticas del 387,4% para el cierre de año, tras repuntes observados en junio y julio. La situación socioeconómica sigue siendo precaria, con siete de cada diez hogares en situación de pobreza y cerca de un tercio en pobreza extrema. Los mayores ingresos petroleros no han logrado fortalecer las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela (BCV) debido al nuevo esquema de control de recursos, y el mayor dinamismo productivo aún no se traduce en un fortalecimiento sustancial del poder adquisitivo de los hogares ni en cambios estructurales en el mercado laboral.
A nivel institucional, el informe valora positivamente la reanudación por parte del BCV de la publicación de estadísticas clave como inflación, PIB y balanza de pagos. Sin embargo, se denuncia la persistencia de un manejo opaco de las finanzas públicas y la gestión del sector. En este contexto, el IIES-UCAB dedica un apartado a un polémico acuerdo petrolero anunciado a finales de agosto entre representantes de EE. UU. y el gobierno interino venezolano. Este convenio, que otorgaría a EE. UU. el control de la explotación de 63.000 millones de barriles, es calificado por el instituto como "difícil de prever" su viabilidad y efectos, dada la escasa información, cuestionamientos de legalidad y volatilidad político-electoral.
En el plano internacional, el IIES-UCAB señala la desaceleración del comercio mundial, motivada por la crisis energética, tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias globales. En este entorno, economías exportadoras de energía como Venezuela se han visto parcialmente favorecidas por el repunte en las cotizaciones de los hidrocarburos. El informe concluye que la consolidación de un crecimiento sostenible en Venezuela requerirá, de manera ineludible, reformas estructurales profundas, respaldadas por estabilidad política y la legitimidad de un gobierno reconocido tanto a nivel interno como internacional.