Error arbitral detiene partido del Sevilla de Gabriel Suazo antes del descanso
El árbitro Luis Bestard detuvo el partido entre Sevilla y Deportivo Alavés antes de tiempo, interrumpiendo una jugada del chileno Gabriel Suazo. Tras advertir el error, el juez se disculpó y reanudó el juego.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:El árbitro Luis Bestard detuvo el partido entre Sevilla y Deportivo Alavés antes de tiempo, interrumpiendo una jugada del chileno Gabriel Suazo. Tras advertir el error, el juez se disculpó y reanudó el juego.

Un inusual episodio marcó el desarrollo del encuentro disputado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, donde el Sevilla, equipo que cuenta en sus filas con el lateral chileno Gabriel Suazo, se enfrentaba al Deportivo Alavés. Durante el transcurso de la primera mitad, el árbitro Luis Bestard se convirtió en el protagonista involuntario de una situación que interrumpió el ritmo del juego de manera inesperada, generando sorpresa tanto en los jugadores presentes en el terreno de juego como en los espectadores.
El incidente ocurrió precisamente en los instantes finales del primer tiempo. Mientras se disputaba el tiempo añadido decretado por el cuerpo arbitral, el defensor nacional Gabriel Suazo ejecutó un pase que prometía continuar la acción ofensiva de su equipo. Sin embargo, en ese preciso instante, el juez central tomó la decisión de señalar el final de la primera parte, deteniendo el cronómetro antes de que se cumpliera la totalidad del tiempo adicional estipulado para el periodo.
La determinación del árbitro Bestard provocó una reacción inmediata en el campo, ya que la jugada que iniciaba el lateral chileno quedó abruptamente interrumpida por el silbatazo. La confusión se apoderó del ambiente por breves momentos, mientras los futbolistas de ambos equipos intentaban comprender la razón de la finalización anticipada, dado que el tiempo reglamentario de descuento aún no había expirado.
Tras percatarse de su error, el colegiado advirtió que todavía restaba un minuto por disputarse en el reloj. Ante esta situación, el árbitro optó por ofrecer las disculpas correspondientes a los jugadores y al cuerpo técnico de ambos clubes. La rectificación fue inmediata, permitiendo que el encuentro se reanudara en el mismo escenario para completar el tiempo restante que había sido omitido por error.
Este tipo de situaciones, aunque poco frecuentes en el fútbol profesional de alto nivel, ponen de relieve la complejidad y la presión bajo la que operan los jueces en cada jornada. El episodio en el Ramón Sánchez-Pizjuán se suma a las anécdotas curiosas de la temporada, destacando por la rapidez con la que el árbitro logró corregir su fallo para permitir que el juego continuara bajo las condiciones reglamentarias establecidas.
El partido, que se vio alterado por esta breve interrupción, continuó su curso habitual una vez solventado el malentendido. La actuación de Gabriel Suazo, quien se encontraba en plena ejecución de una jugada cuando ocurrió el suceso, fue parte del foco de atención en un duelo que, más allá del resultado final, será recordado por este particular incidente arbitral que obligó a una pausa no planificada antes del descanso reglamentario.