El exdirector deportivo de Universidad de Chile, Rodrigo Goldberg, compareció ante la Fiscalía para prestar declaración en el marco de la investigación denominada "Caso Sartor". Durante su testimonio, entregado el pasado 21 de octubre, el exjugador detalló una serie de irregularidades que, a su juicio, marcaron la gestión deportiva del club entre los años 2019 y 2021, periodo en el que ocupó cargos directivos en la concesionaria Azul Azul.

En su relato ante el Ministerio Público, Goldberg describió la existencia de una red de influencias que habría operado en la toma de decisiones sobre contrataciones de futbolistas. El exdirigente apuntó directamente al representante Fernando Felicevich y al empresario Victoriano Cerda, señalando que ambos habrían tenido una participación activa y desmedida en la llegada de jugadores al plantel. Según su versión, esta dinámica contó con el consentimiento de exintegrantes de la administración, mencionando específicamente a Cristian Aubert.

Uno de los puntos centrales de la declaración se refiere a la política de fichajes. Goldberg sostuvo que el club priorizó la incorporación de deportistas vinculados a Felicevich y provenientes de Huachipato, a menudo bajo condiciones económicas que calificó como desproporcionadas. El exdirector deportivo fue enfático al señalar que, bajo su perspectiva, la institución fue utilizada como una "caja pagadora" para financiar estas operaciones, las cuales, según sus palabras, presentaban costos elevados que no se ajustaban a la realidad del mercado.

Como ejemplo de estas prácticas, el exdirectivo recordó el caso del arquero Martín Parra, cuya llegada al club consideró irregular, especialmente al contrastarla con otras gestiones que estaban encaminadas. Asimismo, abordó el tema de las comisiones pagadas a intermediarios. Goldberg relató que, al asumir sus funciones en 2019 junto a Sergio Vargas, detectaron una salida de recursos que calificó como "descomunal". Como medida correctiva, implementaron un sistema de control que redujo drásticamente los montos pagados por comisiones, pasando de 1,2 millones de dólares en 2019 a 90 mil dólares al año siguiente, una medida que, según indicó, generó malestar en ciertos sectores.

Finalmente, Goldberg cuestionó la continuidad de algunos actores involucrados en estas operaciones, expresando su sorpresa por el hecho de que figuras como Victoriano Cerda y Cristian Aubert no hayan enfrentado consecuencias judiciales hasta la fecha. El exjugador también hizo referencia a conversaciones mantenidas con el actual dirigente Michael Clark, a quien le habría planteado sus sospechas sobre la influencia de terceros en la gestión del club, recibiendo respuestas que desestimaban sus inquietudes. Estas declaraciones se integran ahora a la investigación en curso, la cual busca esclarecer el financiamiento de la compra de Azul Azul y las posibles irregularidades en la administración deportiva de la institución.