La Asociación Multicultural de Activistas Voz y Expresión (AMAVEX), organización con sede en Miami, ha iniciado una labor de acompañamiento legal y humanitario para los familiares de los 146 ciudadanos venezolanos que fueron deportados desde Estados Unidos en el vuelo 164. Esta aeronave, fletada por la firma GlobalX, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía el pasado 24 de junio, apenas unas horas antes de que la región central de Venezuela fuera sacudida por dos movimientos telúricos de magnitudes 7,2 y 7,5.

De acuerdo con la información registrada por el sistema ICE Flight Monitor, el vuelo partió originalmente desde Phoenix, Arizona, y realizó escalas técnicas en El Paso, Texas, y Miami, Florida, antes de llegar a territorio venezolano a las 12:30 del mediodía. A bordo viajaban 120 hombres, 19 mujeres y siete menores de edad, quienes formaban parte del programa estatal conocido como Misión Gran Vuelta a la Patria. Desde el momento en que ocurrieron los sismos, los familiares de varios de los ocupantes han reportado la falta de información oficial sobre el paradero y la situación actual de los repatriados.

Helene Villalonga, presidenta de AMAVEX, confirmó que la organización ha decidido intervenir para esclarecer las circunstancias que rodearon este proceso de repatriación. Según explicó la vocera, la decisión de brindar apoyo institucional surgió tras escuchar los testimonios de los allegados, quienes enfrentan un escenario marcado por la incertidumbre. Villalonga subrayó que el objetivo es reconstruir el operativo de deportación desde su origen en suelo estadounidense hasta la retención de los ciudadanos en las instalaciones venezolanas, señalando que existen interrogantes que aún no han sido resueltas por las autoridades competentes.

La activista enfatizó que la preocupación de la organización no se limita únicamente a los eventos ocurridos tras los terremotos, sino que abarca la totalidad del proceso de custodia. Por su parte, los familiares de los afectados han expresado su agradecimiento por la intervención de la ONG, la cual busca visibilizar el caso ante la opinión pública. La falta de comunicación oficial ha sido un punto crítico para quienes esperan noticias sobre sus seres queridos.

Entre los testimonios recabados, Daniely Hurtado, viuda de Eduardo José Osal Mujica, uno de los pasajeros del vuelo que falleció durante los sismos, denunció la ausencia de atención por parte del Estado venezolano. Hurtado señaló que, tras la tragedia, no ha recibido ningún tipo de comunicación o mensaje de condolencias por parte de las autoridades. Esta situación de desamparo ha impulsado a los familiares a buscar apoyo externo para exigir respuestas sobre lo sucedido con los ciudadanos que retornaron al país bajo el programa de repatriación. La labor de AMAVEX se centra ahora en canalizar estas demandas y buscar claridad sobre el destino de los deportados en medio de la crisis generada por los desastres naturales.