La provincia de Granada ha registrado este martes un nuevo movimiento sísmico de magnitud 4,7, que ha vuelto a sacudir el área metropolitana y ha generado una respuesta inmediata de las autoridades locales y regionales. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha localizado el epicentro del temblor en la localidad de Gójar, a una profundidad de cero kilómetros, tras haber sido situado inicialmente en el municipio vecino de Alhendín. Este suceso ocurre apenas unos días después de que otro sismo de magnitud 5, registrado en la madrugada del sábado, causara diversos daños materiales en la zona de la Vega sur.

El impacto del temblor ha dejado un saldo de tres personas heridas, según ha confirmado Antonio Sanz, vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía. Además de las lesiones personales, el sismo ha provocado daños estructurales visibles en fachadas, la destrucción de varios vehículos y el deterioro de mobiliario urbano, además de la caída de toldos en diversas áreas afectadas. La magnitud del evento y sus réplicas posteriores han activado las alertas sísmicas en los dispositivos móviles de numerosos ciudadanos en la provincia.

Como medida de precaución ante la actividad sísmica, el monumento de la Alhambra ha procedido al desalojo preventivo de los Palacios Nazaríes y la Alcazaba. Fuentes del recinto han informado que un equipo técnico se encuentra evaluando la situación de manera continua, lo que ha derivado en la suspensión temporal de las visitas a estos espacios emblemáticos. Asimismo, el Metro de Granada ha implementado protocolos de seguridad, reduciendo la velocidad de sus convoyes a 30 kilómetros por hora para garantizar la integridad de los pasajeros ante posibles réplicas.

El Instituto Geográfico Nacional ha reportado una serie de movimientos secundarios en las horas posteriores al sismo principal. Entre estos, se han contabilizado temblores de menor intensidad, incluyendo uno de 2,9 en Padul, otro de 2,8 en Alhendín y un tercero de 2,6 en Las Gabias. Estos registros ponen de manifiesto la inestabilidad geológica que atraviesa la zona metropolitana de Granada, un fenómeno que mantiene en alerta a los servicios de emergencia.

Ante esta situación, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha hecho un llamamiento a la población para mantener la calma y actuar con máxima prudencia. A través de sus canales oficiales, el mandatario ha subrayado la importancia de seguir las recomendaciones de autoprotección, recordando que los expertos advierten sobre la posibilidad de que los movimientos sísmicos y las réplicas continúen en los próximos días. Por su parte, la Policía Local de Granada ha instado a los ciudadanos a evitar permanecer cerca de edificios debido al riesgo de desprendimientos de elementos de las fachadas, insistiendo en la necesidad de mantener la serenidad ante la incertidumbre que genera la actividad sísmica en la región.