Casi cuatro meses después de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, la incertidumbre sobre el paradero de miles de ciudadanos persiste. Ante la falta de un registro oficial detallado por parte de las autoridades gubernamentales, iniciativas civiles y plataformas independientes han asumido la tarea de centralizar los reportes de personas no contactadas, arrojando cifras que superan significativamente los datos ofrecidos por voceros del Estado.

Jorge Bastidas, un desarrollador venezolano residente en Argentina, es el creador de la plataforma "Desaparecidos Terremoto Venezuela". La herramienta surgió apenas cuatro horas después de los sismos, motivada por la imposibilidad de comunicación directa con el país y la necesidad de ofrecer un espacio donde los familiares pudieran reportar casos. Hasta la fecha, el portal ha recibido 82.610 reportes, de los cuales, tras un proceso de depuración y verificación realizado por voluntarios, se contabilizan al menos 29.486 personas que aún no han podido ser localizadas.

Esta cifra contrasta con las declaraciones oficiales. Mientras que el gobernador del estado La Guaira, José Alejandro Terán, informó en agosto sobre 1.579 desaparecidos, otras plataformas independientes como "Venezuela Reporta" estiman que el número de personas no contactadas asciende a 41.357. Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ha señalado que el Estado debe manejarse bajo la realidad y no bajo especulaciones, sin que hasta ahora el gobierno de Delcy Rodríguez haya publicado una lista oficial o habilitado canales formales de reporte.

La gestión de la información ha sido un desafío técnico y humano. El portal de Bastidas incorporó herramientas avanzadas, incluyendo un modelo de reconocimiento facial adaptado por el laboratorio LAB-CO, que permitió comparar retratos de desaparecidos e identificar personas incluso en centros hospitalarios. Durante las primeras semanas, esta sección recibió miles de visitas de ciudadanos que buscaban agilizar la localización de sus seres queridos en medio del caos informativo.

En el terreno, la labor se complementó con el esfuerzo de voluntarios como la abogada Daneli Hernández, quien coordinó la transcripción de listas escritas a mano provenientes de hospitales en Caracas y La Guaira. Este equipo logró unificar más de 3.000 registros médicos para cruzarlos con la base de datos de la web. A pesar de los ataques informáticos y el sabotaje con datos falsos que sufrió la plataforma, el sistema ha servido como un mecanismo de alivio para familias que, ante el silencio institucional, recurrieron a la organización civil para visibilizar sus casos.

El proyecto ahora apunta a una nueva fase de verificación mediante la creación de un centro de llamadas para confirmar cada reporte de forma individual. Para los promotores de estas iniciativas, la persistencia de miles de nombres en las listas de "no contactados" refleja una brecha crítica en la gestión de la emergencia, donde la sociedad civil ha tenido que desarrollar sus propios mecanismos de respuesta para intentar determinar la magnitud real de la tragedia.