Unicef y autoridades rehabilitarán sistemas de agua en La Guaira tras sismos
Unicef y el Ministerio de Atención de las Aguas iniciarán en octubre la rehabilitación de estaciones de bombeo y plantas de tratamiento en La Guaira para beneficiar a 250.000 personas afectadas por los sismos de junio.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Unicef y el Ministerio de Atención de las Aguas iniciarán en octubre la rehabilitación de estaciones de bombeo y plantas de tratamiento en La Guaira para beneficiar a 250.000 personas afectadas por los sismos de junio.

Unicef, en colaboración con el Ministerio del Poder Popular para la Atención de las Aguas de Venezuela, ha puesto en marcha un plan de rehabilitación para infraestructuras hídricas críticas en el estado La Guaira. Esta iniciativa surge como respuesta a los daños estructurales provocados por los sismos ocurridos en junio pasado, los cuales afectaron gravemente el suministro de agua y los sistemas de saneamiento en la región, impactando directamente en la nutrición y protección de la infancia.
El proyecto se centra en la intervención de dos puntos estratégicos: la estación de bombeo Mamo y la planta de tratamiento de agua de Naiguatá. Según la planificación establecida, las obras de rehabilitación comenzarán en octubre. El objetivo principal es fortalecer la capacidad de bombeo y optimizar la producción de agua potable, lo que permitirá mejorar el volumen distribuido a través de las tuberías. Para lograrlo, se contempla la reparación de los sistemas de filtración y cloración, además del reemplazo de equipos de bombeo que presentan deterioro.
La envergadura de este plan busca beneficiar a un total de 250.000 personas, cifra que incluye a aproximadamente 76.200 niños, niñas y adolescentes. Específicamente, se estima que la mejora en la estación de bombeo Mamo impactará a 150.000 habitantes, mientras que las labores en la planta de Naiguatá alcanzarán a otros 100.000 residentes. Estas acciones pretenden ofrecer una solución permanente, superando la dependencia actual de camiones cisterna, un método que se ha visto dificultado por las recientes lluvias, la escasez de proveedores y el incremento en los costos operativos.
Desde el evento sísmico del 24 de junio, Unicef ha implementado medidas de emergencia que han permitido suministrar agua a más de 16.600 personas. Sin embargo, la organización enfatiza la necesidad de transitar hacia soluciones sostenibles que garanticen el acceso al recurso a largo plazo. Manuel Rodríguez Pumarol, representante de Unicef en Venezuela, destacó que la prioridad es asegurar que las familias puedan confiar en el suministro de agua segura tanto en el presente como en el futuro.
Para consolidar estos avances, Unicef ha realizado un llamado a aliados nacionales e internacionales con el fin de obtener el respaldo financiero necesario. Actualmente, la organización enfrenta un déficit significativo en sus fondos de respuesta ante la emergencia. De los 65,7 millones de dólares requeridos para la respuesta principal, se han movilizado 25,7 millones, dejando una brecha de 40 millones. En el sector específico de agua, saneamiento e higiene, la cobertura actual alcanza apenas el 24% de los recursos necesarios, lo que subraya la urgencia de captar financiamiento para evitar interrupciones en los servicios básicos.