El presidente de Blanco y Negro, Aníbal Mosa, se refirió al presente de Colo Colo tras la reciente victoria obtenida por el cuadro albo en el Estadio Nacional. El triunfo por 1-2 frente a Universidad de Chile marcó un punto de inflexión en la temporada, permitiendo al dirigente realizar un balance positivo sobre la gestión deportiva que encabeza la institución, especialmente en lo que respecta a la continuidad del cuerpo técnico.

Mosa destacó el desempeño mostrado por el equipo en el terreno de juego, subrayando la importancia de haber mantenido la confianza en el proyecto liderado por el entrenador Fernando Ortiz. Según el dirigente, la decisión de respaldar al estratega no estuvo exenta de dificultades internas, ya que debió enfrentar posturas contrarias dentro del directorio de la concesionaria. A pesar de las presiones y las dudas que surgieron en etapas previas del campeonato, la directiva optó por sostener el proceso.

El presidente de Blanco y Negro enfatizó que el respaldo hacia Ortiz se fundamentó en la observación directa del trabajo diario en el complejo deportivo. Mosa describió la labor del técnico como un ejercicio serio, constante y profesional, destacando que el cuerpo técnico iniciaba sus funciones desde las primeras horas de la mañana. Este compromiso con la rutina y la metodología de entrenamiento fue, a juicio del dirigente, el factor determinante para mantener la apuesta por el entrenador, incluso cuando los resultados no acompañaban o cuando el entorno externo mostraba escepticismo.

La victoria en el Superclásico es vista por la dirigencia como una validación de la estrategia adoptada. Mosa señaló que los frutos de este esfuerzo sostenido están ahora a la vista, lo que refuerza la convicción de la directiva sobre el camino elegido. Para el presidente de la concesionaria, este resultado no solo representa tres puntos importantes en la tabla de posiciones, sino que también actúa como una confirmación de que la paciencia y la confianza en los procesos profesionales terminan por dar resultados positivos, a pesar de las críticas que pudieron existir en momentos de mayor complejidad.

Finalmente, el dirigente expresó su satisfacción personal por haber tomado la determinación de sostener el cargo de Ortiz, reconociendo que fue una decisión difícil de implementar frente a otros directores que no compartían la misma visión. Con este triunfo, Colo Colo logra consolidar su momento deportivo y despejar las dudas que habían rodeado al equipo durante las semanas anteriores, enfocándose ahora en mantener la regularidad necesaria para afrontar los desafíos que restan en la temporada. La estabilidad institucional, reflejada en el respaldo al cuerpo técnico, se posiciona como el pilar fundamental para las aspiraciones del club en el futuro inmediato.