Finaliza la misión del centro de salud comunitario en Caraballeda tras los sismos en La Guaira
El centro de salud comunitario de Caraballeda concluyó sus operaciones tras dos meses de asistencia a los afectados por los sismos de junio. El equipo médico, que atendió a cientos de personas y mascotas, transicionará a un modelo de atención móvil para continuar el seguimiento de los pacientes.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:El centro de salud comunitario de Caraballeda concluyó sus operaciones tras dos meses de asistencia a los afectados por los sismos de junio. El equipo médico, que atendió a cientos de personas y mascotas, transicionará a un modelo de atención móvil para continuar el seguimiento de los pacientes.

El centro de salud comunitario establecido en las instalaciones de un restaurante de la franquicia McDonald’s en Caraballeda, estado La Guaira, ha finalizado oficialmente sus actividades de asistencia médica. Esta iniciativa surgió como una respuesta inmediata ante la emergencia provocada por los sismos que sacudieron la región el pasado 24 de junio, brindando apoyo ininterrumpido a la población afectada durante un periodo de dos meses.
La operatividad de este centro comenzó apenas 48 horas después de los eventos telúricos, específicamente el 26 de junio, tras una rápida adecuación del local comercial para convertirlo en un espacio de atención sanitaria. Durante este tiempo, un grupo multidisciplinario compuesto por cerca de 80 voluntarios, entre los que se encontraban médicos, psicólogos, fisioterapeutas, rescatistas y veterinarios, trabajó de manera constante las 24 horas del día para atender las necesidades de los damnificados.
Bajo la dirección del cirujano Fernando Jaime, el equipo logró asistir a un promedio de 150 personas diariamente. Las consultas estuvieron centradas principalmente en tratar afecciones respiratorias causadas por la inhalación de polvo de concreto, fracturas, casos de deshidratación y diversos trastornos psicológicos derivados de la experiencia traumática del desastre. Asimismo, el centro contó con una unidad veterinaria especializada que rescató y proporcionó cuidados médicos a cientos de animales domésticos que quedaron desamparados tras los derrumbes de estructuras.
Los responsables de esta labor humanitaria extendieron un agradecimiento a todo el personal voluntario, así como a los donantes que hicieron posible la continuidad del proyecto. Gracias a las contribuciones de suministros médicos, alimentos, agua y combustible, fue posible mantener la operatividad del centro durante los dos meses de crisis.
Tras el cierre de la sede física en Caraballeda, los organizadores han anunciado la transición hacia un modelo de atención itinerante. Este nuevo esquema funcionará mediante una unidad móvil de atención primaria, la cual tiene como objetivo principal realizar el seguimiento clínico de los pacientes que fueron atendidos anteriormente y extender la cobertura a otras zonas vulnerables del estado La Guaira.
Fernando Jaime, coordinador del proyecto, enfatizó que, si bien esta iniciativa fue fundamental para atender las urgencias inmediatas tras los terremotos, este tipo de esfuerzos ciudadanos no deben reemplazar la responsabilidad de un sistema de salud público robusto en la región. Para asegurar la continuidad de la atención a través del nuevo sistema móvil, el grupo de voluntarios ha hecho un llamado a instituciones públicas y al sector privado para obtener apoyo en la adquisición de un vehículo adecuado, insumos médicos portátiles y combustible, elementos indispensables para mantener la asistencia a dos meses del doblete sísmico.