Hospitales de Caracas retoman servicios tras los sismos: un proceso lento
Dos meses después de los terremotos del 24 de junio, los hospitales de Caracas han comenzado a reactivar sus consultas externas y cirugías electivas, aunque el proceso se ve dificultado por fallas en servicios públicos, escasez de insumos y obras de remodelación.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Dos meses después de los terremotos del 24 de junio, los hospitales de Caracas han comenzado a reactivar sus consultas externas y cirugías electivas, aunque el proceso se ve dificultado por fallas en servicios públicos, escasez de insumos y obras de remodelación.

Dos meses después de los sismos ocurridos el 24 de junio, los principales centros hospitalarios de Caracas han comenzado a retomar gradualmente sus actividades rutinarias. La emergencia inicial, que obligó a los hospitales a concentrar todos sus recursos en la atención de heridos y a suspender cirugías electivas y consultas especializadas, ha cedido paso a una etapa de reactivación. Sin embargo, el retorno a la normalidad operativa enfrenta obstáculos significativos derivados tanto de las secuelas de la tragedia como de las deficiencias preexistentes en el sistema de salud.
Un recorrido por instituciones clave, como el Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño, el Hospital Vargas y el Hospital Clínico Universitario, permite constatar un panorama complejo. Aunque estos centros no sufrieron daños estructurales de gravedad que comprometieran su integridad física, la afluencia masiva de pacientes durante las semanas críticas saturó sus capacidades. Actualmente, los usuarios se enfrentan a una dinámica marcada por cupos limitados, reprogramaciones constantes y una infraestructura que aún requiere ajustes para funcionar a plena capacidad.
En el Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño, que funcionó como uno de los principales receptores de víctimas, la consulta externa ha vuelto a operar en su horario habitual. No obstante, los especialistas mantienen una priorización hacia las interconsultas y el triaje de emergencia, lo que genera demoras en las citas electivas. Además, el centro se encuentra ejecutando trabajos de optimización en su infraestructura hídrica y física, lo que ha restringido temporalmente la movilidad en ciertas áreas y condicionado la atención en servicios como traumatología y cirugía.
La situación en el Hospital Vargas refleja las dificultades logísticas que persisten. El centro opera bajo un esquema de contingencia, simultáneo a un plan de modernización y reconstrucción de sus instalaciones. Durante una reciente jornada, la falta de suministro eléctrico provocó la suspensión total de las consultas, obligando a los pacientes a esperar en la oscuridad o reprogramar sus citas. La logística para acceder a los servicios es exigente: los pacientes deben acudir antes del amanecer para intentar obtener un cupo, sin garantía de ser atendidos debido a la alta demanda y la capacidad limitada de cada especialidad.
A estos desafíos se suma la escasez persistente de insumos médicos, equipos y personal capacitado. Algunos trabajadores de la salud no han podido reincorporarse a sus puestos debido a que fueron afectados personalmente por los sismos. Asimismo, los usuarios reportan que, en diversas ocasiones, deben adquirir por cuenta propia materiales necesarios para sus tratamientos o recurrir a centros privados para realizar exámenes diagnósticos que el sistema público no puede procesar a tiempo.
El camino hacia la recuperación total sigue siendo incierto. Si bien el Hospital Clínico Universitario y otros centros han logrado estabilizarse tras el colapso inicial, el sistema sanitario continúa operando bajo una presión constante. La combinación de obras de infraestructura, la falta de servicios públicos estables y la mora quirúrgica acumulada configuran un escenario donde la normalización de los servicios médicos es un proceso lento y todavía incompleto.