Ingenieros evalúan daños estructurales tras sismos en Caracas
Tras el doble sismo en la Gran Caracas, el Colegio de Ingenieros de Venezuela completó una evaluación masiva de estructuras, confirmando que la mayoría de los daños se concentran en paredes no estructurales, mientras que edificios antiguos presentan mayores complicaciones.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Tras el doble sismo en la Gran Caracas, el Colegio de Ingenieros de Venezuela completó una evaluación masiva de estructuras, confirmando que la mayoría de los daños se concentran en paredes no estructurales, mientras que edificios antiguos presentan mayores complicaciones.

El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) concluyó la primera etapa de evaluación técnica tras el doble sismo que sacudió la Gran Caracas el pasado 24 de junio. Con magnitudes de 7.2 y 7.5, los movimientos telúricos pusieron a prueba la resistencia de las edificaciones en la capital, La Guaira y el estado Miranda. Tras desplegar brigadas especializadas en conjunto con la Comisión Presidencial para la Reconstrucción, el gremio presentó un balance que arroja luz sobre el estado actual de la infraestructura urbana y las lecciones aprendidas en materia de diseño sísmico.
El diagnóstico masivo, que abarcó 11.185 inspecciones en ocho días, reveló que el 75 % de las obras evaluadas, equivalentes a 8.620 inmuebles, recibieron una etiqueta verde, lo que indica que son habitables y no presentan riesgos estructurales inmediatos. Por otro lado, un 13 % (1.544 edificaciones) fue clasificado con etiqueta amarilla, señalando daños moderados que requieren reparaciones puntuales, mientras que un 10 % (1.119 estructuras) recibió etiqueta roja, identificándolas como inhabitables debido a un alto riesgo sísmico o peligro de colapso inminente.
Uno de los hallazgos principales del informe apunta a que los daños más frecuentes no se encuentran en la estructura principal, sino en los cerramientos de paredes. Alfredo Urich, directivo del CIV, explicó que existe una discrepancia técnica histórica: se diseñan estructuras flexibles, pero se utilizan paredes rígidas y frágiles que no forman parte del sistema estructural. Esta característica, común en diversas latitudes, derivó en fisuras y grietas visibles tras el evento. No obstante, el gremio destacó que los edificios modernos se ajustaron correctamente a las regulaciones antisísmicas, mostrando un comportamiento satisfactorio.
La situación es distinta en las edificaciones construidas entre las décadas de 1950 y 1960. Según los expertos, estas estructuras respondieron de manera deficiente debido a que, para esa época, el conocimiento en ingeniería sísmica era básico. En estos casos, se registraron daños severos en columnas y otros elementos estructurales, lo que en situaciones extremas obligó a la demolición de inmuebles considerados irrecuperables. Actualmente, varias de estas infraestructuras cuentan con apuntalamientos temporales mientras se planifican las reparaciones definitivas.
Ante este escenario, el Colegio de Ingenieros enfatizó la necesidad de actualizar las normativas de construcción, especialmente en lo referente a los materiales y métodos empleados en los cerramientos. Asimismo, advirtieron sobre los riesgos de realizar reparaciones improvisadas, como la colocación de corazas de acero o vigas adicionales sin un estudio técnico previo, ya que tales intervenciones pueden alterar negativamente el comportamiento del edificio.
La segunda fase de este plan de trabajo se centrará en la evaluación detallada de los inmuebles marcados con etiquetas amarillas y rojas, con el fin de proyectar las labores de reconstrucción. El presidente del CIV, Enzo Betancourt, reiteró la disposición del gremio para colaborar con las autoridades, destacando el apoyo de universidades y asociaciones profesionales que participaron voluntariamente en los peritajes. El objetivo final es integrar el conocimiento técnico acumulado para fortalecer los estándares de construcción y minimizar los riesgos ante futuros eventos sísmicos.