El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona ha tomado un giro inesperado tras la declaración del último testigo convocado ante el tribunal. El perito oficial Pablo Ferrari, médico pediatra, planteó ante la justicia una hipótesis que no había sido considerada durante las 43 audiencias previas del proceso judicial, que comenzó el pasado 14 de abril en los tribunales de San Isidro. Según Ferrari, no es posible descartar que el exfutbolista haya fallecido a causa de covid-19, una posibilidad que, a su juicio, debió ser investigada con mayor rigor durante los procedimientos posteriores a su deceso.

El experto calificó como un "error metodológico" la omisión de una prueba de detección de coronavirus durante la autopsia realizada al astro argentino. Maradona, quien falleció el 25 de noviembre de 2020 mientras se encontraba bajo tratamiento domiciliario en una residencia en las afueras de Buenos Aires, murió en un contexto marcado por la pandemia global. Ferrari argumentó que el virus, al ingresar por las vías respiratorias, poseía una virulencia capaz de resultar fulminante en cuestión de pocas horas, lo que justifica, según su análisis, la necesidad de haber descartado esta patología de manera formal.

Esta declaración surge tras la participación de Ferrari en una pericia solicitada en 2025 por la defensa de Leopoldo Luque, el principal acusado en la causa. El testimonio del perito oficial se distancia significativamente de las versiones presentadas por otros expertos al inicio del juicio. Mientras que otros especialistas habían sostenido que la agonía de Maradona pudo extenderse hasta por 12 horas, Ferrari ofreció una perspectiva distinta al señalar que el proceso de muerte debió ser mucho más breve.

De acuerdo con la explicación técnica brindada por el perito, Maradona habría acumulado líquido en los pulmones en un lapso muy reducido, que estimó en minutos o pocas horas. Este fenómeno habría provocado un ahogamiento que, de manera inmediata, derivó en el paro cardíaco que terminó con su vida. Esta visión técnica sobre la rapidez del desenlace contrasta con las teorías previas que habían sido debatidas por los 76 testigos que desfilaron por el estrado a lo largo de los meses que ha durado el proceso.

La inclusión de esta nueva hipótesis en la etapa final del juicio ha generado sorpresa, dado que el tema del covid-19 no había formado parte de las discusiones centrales en las audiencias anteriores. La justicia ahora deberá evaluar el impacto de este testimonio en el marco de las acusaciones vigentes. Con la presentación de Ferrari, se cierra la ronda de declaraciones testimoniales, dejando al tribunal con una nueva arista técnica que considerar antes de avanzar hacia las instancias finales de deliberación sobre las responsabilidades en el fallecimiento de una de las figuras más emblemáticas del deporte mundial.