Inspeccionan más de 2400 inmuebles en Carabobo tras sismos de junio
A tres meses de los sismos en Carabobo, el Colegio de Ingenieros ha inspeccionado 2435 inmuebles, clasificando gran parte de ellos con daños severos. El gremio coordina las reparaciones y advierte sobre la importancia de contar con personal certificado para evitar riesgos estructurales.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:A tres meses de los sismos en Carabobo, el Colegio de Ingenieros ha inspeccionado 2435 inmuebles, clasificando gran parte de ellos con daños severos. El gremio coordina las reparaciones y advierte sobre la importancia de contar con personal certificado para evitar riesgos estructurales.

A tres meses del doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio en el estado Carabobo, el Colegio de Ingenieros de la entidad ha presentado un balance detallado sobre el estado de las infraestructuras afectadas. Un equipo de 653 técnicos certificados, formados específicamente para esta contingencia, ha inspeccionado un total de 2435 inmuebles. Este despliegue, coordinado por la comisión regional del gremio en conjunto con Protección Civil, busca clasificar los daños para determinar las acciones necesarias, que van desde reparaciones menores hasta la posible demolición de estructuras colapsadas.
El proceso de evaluación se ha estructurado en tres etapas técnicas. La primera consiste en un triaje visual que clasifica los inmuebles mediante un sistema de etiquetas de colores: verde para estructuras seguras, amarillo para aquellas con daños moderados que requieren precaución, y rojo para edificaciones con fallas severas que, preliminarmente, se consideran no habitables. Según los datos recopilados, el 18,2 % de los inmuebles recibió la etiqueta verde, el 30,1 % la amarilla y el 43,7 % la roja. Además, un 8,1 % de las propiedades evaluadas colapsó por completo.
Carlos Muñiz, directivo del Colegio de Ingenieros de Carabobo, aclaró que la clasificación roja no implica una sentencia definitiva de demolición. Esta etiqueta prohíbe la ocupación inmediata por razones de seguridad, pero permite una reevaluación posterior. La segunda fase del proceso involucra a especialistas, como ingenieros estructurales y patólogos, quienes realizan un análisis riguroso para determinar el origen del daño y la viabilidad de una reparación. Solo tras este estudio exhaustivo se definirá si una estructura puede ser rehabilitada o si, por el contrario, la demolición es la única alternativa técnica viable.
La distribución geográfica de las afectaciones muestra una concentración dispar en los municipios carabobeños. El municipio Juan José Mora encabeza las cifras de riesgo, con 650 inmuebles etiquetados en amarillo y 1115 en rojo, destacando el sector Colinas de Mara. Por su parte, Puerto Cabello y Valencia presentan cifras menores, con 21 y 20 inmuebles en amarillo, y siete y 49 en rojo, respectivamente. Otras localidades como Carlos Arvelo y Bejuma también han registrado afectaciones, aunque en menor escala.
Ante este panorama, el gremio de ingenieros ha hecho un llamado enfático a los propietarios y condominios para evitar intervenciones improvisadas. Muñiz advirtió que ocultar grietas o realizar reparaciones sin una evaluación profesional previa impide conocer el estado real de la estructura y compromete la seguridad a largo plazo. Se recomienda encarecidamente contratar únicamente a personal certificado para ejecutar cualquier obra de reparación. Actualmente, las tres etapas del proceso —diagnóstico preliminar, evaluación especializada y ejecución de proyectos— se desarrollan de manera simultánea en la región, mientras la comisión continúa con las inspecciones pendientes.