El Laboratorio Nacional de Los Álamos (LANL) ha anunciado una ambiciosa expansión de su infraestructura de supercomputación mediante la integración de los nuevos procesadores NVIDIA Vera. Este despliegue, que contempla la construcción de tres sistemas denominados Mission, Vision y Veritas, tiene como objetivo principal potenciar la investigación científica y acelerar la implementación de inteligencia artificial agente en entornos de alta complejidad. Estos supercomputadores utilizarán la arquitectura HPE Cray Supercomputing GX5000, combinando la potencia de las CPUs Vera, las GPUs Rubin y la tecnología de redes InfiniBand Quantum-X800.

La configuración de estos sistemas está diseñada para abordar necesidades específicas de investigación. El supercomputador Mission integrará nodos equipados con GPUs Vera Rubin y más de 2.000 CPUs Vera independientes, utilizando blades HPE Cray GX240. Por su parte, el sistema Veritas incorporará más de mil CPUs Vera para complementar la capacidad de cómputo de los nodos Rubin. Estos equipos no solo servirán para tareas de investigación fundamental, sino que también actuarán como plataformas de prueba para validar tecnologías que posteriormente se integrarán en sistemas de mayor escala dentro del laboratorio.

Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es el avance en la inteligencia artificial agente para la ciencia. El laboratorio ha estado trabajando en URSA, un marco de trabajo modular diseñado para que agentes de IA puedan formular hipótesis, seleccionar herramientas de simulación, ejecutar experimentos y analizar los resultados de forma autónoma. Las pruebas preliminares han demostrado que la arquitectura de la CPU Vera ofrece un rendimiento hasta siete veces superior en las cargas de trabajo de URSA en comparación con los procesadores x86 utilizados en el supercomputador Crossroads, lo que representa un salto cualitativo significativo para la productividad científica.

El rendimiento superior de la CPU Vera se sustenta en innovaciones técnicas como el núcleo personalizado Olympus, la memoria LPDDR5 y una arquitectura de tejido interno de alta velocidad. En evaluaciones iniciales utilizando la herramienta de simulación de transferencia de calor Branson, la CPU Vera superó en más de tres veces el rendimiento de los procesadores x86 convencionales. Además, cada unidad ofrece una mayor densidad de memoria por núcleo y por nodo, lo que se traduce directamente en una reducción de los tiempos necesarios para obtener resultados científicos complejos.

El diseño de estos sistemas es el resultado de un esfuerzo colaborativo entre arquitectos de hardware, desarrolladores de software, científicos y matemáticos. Este enfoque de codesarrollo garantiza que la infraestructura esté optimizada para cargas de trabajo reales y no solo para pruebas de rendimiento abstractas. Se espera que los sistemas Mission y Vision entren en funcionamiento en 2027, reemplazando a la infraestructura actual para tareas de seguridad nacional y proporcionando recursos críticos para áreas como la ciencia de materiales, la investigación biomédica y el modelado energético. Este proyecto consolida una década de colaboración entre el laboratorio y NVIDIA, marcando una nueva etapa en la evolución de la supercomputación científica.