A poco más de una semana de la conclusión del Mundial 2026, la figura de Lionel Messi vuelve a estar en el centro de la controversia en España. A pesar de haber sido anunciado el pasado 3 de junio como el ganador del Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un reconocimiento que destaca su trayectoria deportiva, su talento y sus contribuciones sociales, diversas voces han comenzado a movilizarse para intentar revertir esta distinción. La polémica surge a raíz de los tensos incidentes ocurridos durante la final del torneo, donde se produjeron altercados que han generado un fuerte malestar en el ámbito deportivo español.

El descontento se ha canalizado principalmente a través de la plataforma Change.org, donde se han abierto múltiples peticiones para solicitar que se le retire el galardón al capitán de la selección argentina. Según reportes de la emisora COPE, el número de solicitudes asciende a cerca de 30 iniciativas distintas. Aunque la mayoría de estas peticiones cuenta con un respaldo limitado —algunas apenas superan el centenar de firmas y otras rondan las 200—, existen casos específicos que han logrado reunir un apoyo más significativo, alcanzando cifras de 1.280 y 2.420 rúbricas, lo que refleja una preocupación persistente entre un sector de la opinión pública.

Los argumentos esgrimidos por los impulsores de estas campañas se centran en la responsabilidad que, a su juicio, recae sobre Messi por su rol como capitán del equipo argentino. Los críticos sostienen que, independientemente de su participación directa en los enfrentamientos físicos, su actitud ante los desencuentros ocurridos en la cancha constituye una falta a los valores de deportividad que el Premio Princesa de Asturias busca promover. Se le cuestiona, específicamente, por mantenerse impasible ante las acciones de sus compañeros de equipo contra los jugadores de la selección española, interpretando esta postura como un desprecio hacia el país y su representativo nacional.

Además de los incidentes durante el juego, los reclamos incluyen otras situaciones ocurridas en el marco de la final. Entre los puntos señalados por los internautas destaca la secuencia de la ceremonia de premiación, donde los jugadores argentinos dieron la espalda a la delegación española mientras levantaban el trofeo. Asimismo, se menciona como motivo de crítica el reclamo que el propio Messi realizó en el campo de juego para que se expulsara a Marc Cucurella, luego de que el jugador español se cubriera la boca brevemente durante una conversación.

A pesar de la presión ejercida por estos grupos, el premio, cuya entrega está programada para el próximo mes de octubre, mantiene su curso oficial. La situación pone de relieve la tensión que aún persiste tras el desenlace del Mundial 2026, donde los eventos extradeportivos han terminado por eclipsar, en parte, el reconocimiento a la carrera del futbolista. Por ahora, la organización del galardón no ha emitido comentarios sobre estas solicitudes, mientras el debate continúa activo en las plataformas digitales.