Red de apoyo asiste a embarazadas afectadas por el terremoto en Venezuela
A cuatro meses del terremoto en Venezuela, una red de activistas y especialistas brinda asistencia médica, psicológica y material a mujeres embarazadas que permanecen en refugios tras el desastre.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:A cuatro meses del terremoto en Venezuela, una red de activistas y especialistas brinda asistencia médica, psicológica y material a mujeres embarazadas que permanecen en refugios tras el desastre.

A cuatro meses del doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio, que devastó La Guaira y afectó diversas zonas de Caracas, una red de apoyo liderada por activistas y especialistas se mantiene activa para asistir a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa, que surgió en los días posteriores a la emergencia, busca atender las necesidades específicas de esta población, las cuales, según las organizadoras, a menudo se diluían ante la magnitud de la crisis general.
El proyecto comenzó cuando Mariandreina Montilla, comunicadora social y activista feminista, junto a integrantes de la Alianza de Mujeres Políticas y el colectivo Uquira, recorrió campamentos espontáneos en el municipio Libertador. Al detectar que los donativos recibidos no siempre cubrían requerimientos esenciales como pañales para recién nacidos o medicamentos específicos para gestantes, el grupo decidió articular esfuerzos con doulas de la clínica Aquamater. Esta alianza permitió consolidar una red de atención que se extendió desde las calles hasta los refugios transitorios instalados en escuelas.
El trabajo de campo ha implicado un proceso de constante adaptación. Las activistas han tenido que gestionar permisos y establecer vínculos de confianza en espacios a menudo politizados, además de ajustar sus planes ante la movilidad constante de los afectados entre distintos refugios. Lilibeth Villegas, psicóloga y doula de Aquamater, explica que la dinámica de los albergues dificulta la planificación, pues la población cambia con frecuencia. A pesar de estos retos, la red ha logrado censar y brindar seguimiento médico a aproximadamente 50 mujeres, muchas de las cuales no contaban con controles ginecoobstétricos previos.
Más allá de la asistencia médica y la entrega de insumos, la red ha priorizado el bienestar psicoemocional. Las especialistas señalan que el embarazo en contextos de crisis requiere una contención profunda, ya que el impacto de la emergencia se suma a las preocupaciones cotidianas de las mujeres. En algunos casos, se ha identificado que las gestantes enfrentan situaciones de violencia o carecen de redes de apoyo familiar dentro de los refugios, donde el diseño de las instalaciones a menudo no contempla una perspectiva de género que permita la unidad familiar.
Para ampliar el alcance de su labor, las activistas incorporaron servicios de gestoría de casos, atención psicológica y despistaje de enfermedades como VIH y sífilis, en colaboración con organizaciones como Ámbar y Monitor Salud. Asimismo, han buscado ofrecer espacios de esparcimiento y registro fotográfico, con el fin de dignificar la experiencia de la maternidad en medio de la adversidad.
El objetivo de este grupo es acompañar a las mujeres hasta el nacimiento de sus bebés y mantener el contacto a pesar de que la emergencia ha entrado en una nueva fase. Las organizadoras destacan que, más allá de los recursos materiales, el valor de su labor reside en el acompañamiento y la escucha activa, elementos que las beneficiarias han señalado como fundamentales para sobrellevar el proceso de gestación en condiciones precarias.