A 100 días del sismo en Venezuela: MSF alerta sobre el desgaste físico y emocional de los afectados
A tres meses del sismo en Venezuela, Médicos Sin Fronteras reporta un incremento en problemas de salud mental y enfermedades crónicas entre los desplazados de Caracas y La Guaira.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:A tres meses del sismo en Venezuela, Médicos Sin Fronteras reporta un incremento en problemas de salud mental y enfermedades crónicas entre los desplazados de Caracas y La Guaira.

A cien días del doble sismo que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, la situación de las comunidades afectadas en Caracas y La Guaira ha transitado de la urgencia por lesiones físicas a una crisis de desgaste emocional y salud crónica. Médicos Sin Fronteras (MSF) advierte que el impacto acumulado de vivir en condiciones de incertidumbre, sumado a la pérdida de viviendas y seres queridos, está generando secuelas profundas en la población desplazada.
Durante los primeros meses de la emergencia, la prioridad fue la búsqueda de sobrevivientes y la atención de heridos. Sin embargo, el panorama actual refleja una realidad distinta. Según datos de MSF, se han realizado más de 7,000 consultas médicas en este periodo, donde los dolores musculares y óseos (21,7%), las infecciones respiratorias (21,4%) y las afecciones cutáneas (12,4%) son las causas principales. Además, el estrés del desplazamiento ha complicado el cuadro clínico de más de 880 pacientes con enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes.
El componente psicológico se ha vuelto un pilar fundamental de la asistencia. La organización ha brindado apoyo a 8,147 personas a través de consultas individuales y sesiones de primeros auxilios psicológicos. Los testimonios de los sobrevivientes coinciden en síntomas como insomnio, ansiedad y miedo constante. Para muchos, el trauma no solo radica en el evento sísmico, sino en la desorientación de ver sus vecindarios destruidos y la dificultad de retomar sus rutinas en refugios temporales o carpas.
La crisis también ha alcanzado a quienes trabajaron en la primera línea de respuesta. Rescatistas de Protección Civil han manifestado síntomas de fatiga extrema y estrés traumático secundario tras semanas de labores ininterrumpidas. El impacto emocional de enfrentarse a escenas de fallecimientos y la angustia de no tener noticias de sus propios familiares durante los días más críticos han dejado una huella de agotamiento y duelo acumulado en el personal de socorro.
Para mitigar estos efectos, se mantienen operativas seis clínicas móviles y cuatro puntos dedicados exclusivamente a la salud mental. La intervención incluye también mejoras en el saneamiento, con la distribución de 860,000 litros de agua potable y la instalación de sistemas de filtrado en asentamientos temporales. Estas medidas buscan prevenir brotes de enfermedades y garantizar condiciones mínimas de dignidad para quienes lo perdieron todo.
La recuperación de las zonas afectadas en Caracas y La Guaira sigue siendo un proceso lento marcado por la demolición de estructuras inestables y la búsqueda de personas desaparecidas. MSF subraya que la emergencia no concluye con la remoción de escombros, sino que requiere un acompañamiento sostenido para que las comunidades puedan recuperar la sensación de seguridad y estabilidad necesaria para reconstruir su futuro.