El capitán de Universidad Católica, Fernando Zampedri, compartió sus impresiones tras el empate conseguido frente a Estudiantes de La Plata en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. El delantero, pieza clave en el esquema del conjunto chileno, destacó el esfuerzo colectivo realizado para igualar el marcador en la segunda mitad, a pesar de la presión ejercida por el equipo argentino durante gran parte del encuentro.

Uno de los puntos centrales de la conversación fue la ausencia confirmada del goleador para el duelo de vuelta. Zampedri no podrá estar presente en el próximo compromiso debido a la acumulación de tarjetas amarillas, una situación que el jugador reconoció como lamentable, pero que afronta con serenidad. El capitán enfatizó que, aunque es una baja sensible, mantiene plena confianza en la capacidad de sus compañeros para afrontar el desafío decisivo que se avecina en la siguiente semana.

Al analizar el desarrollo del juego, el atacante valoró la estrategia planteada por el equipo chileno para contrarrestar a un rival con amplia trayectoria en el torneo continental. Según sus palabras, el plan consistió en cerrar los espacios defensivos ante un Estudiantes que se mostró cómodo con la posesión del balón y el apoyo de su público. Zampedri subrayó que, a pesar de haber sido superados en la tenencia de la pelota, la convicción individual y colectiva fue fundamental para encontrar el gol que selló el empate definitivo.

Sobre el futuro inmediato, el delantero hizo hincapié en la diferencia de calendarios que enfrentarán ambos equipos antes del choque definitivo. Mientras que Universidad Católica dispondrá de días de descanso en la liga nacional para preparar el encuentro de vuelta, el equipo argentino deberá afrontar el clásico ante Gimnasia el próximo fin de semana, un compromiso de alta exigencia física y emocional. Zampedri señaló que esta situación podría influir en la preparación, pero reiteró que el foco de los "Cruzados" está puesto exclusivamente en el trabajo táctico y el descanso necesario para llegar en óptimas condiciones.

El partido de vuelta, que definirá la clasificación a la siguiente ronda de la Copa Libertadores, está programado para el martes 18 de agosto a las 20:30 horas en el Claro Arena. Con la serie abierta tras el empate en la ida, Universidad Católica buscará aprovechar su condición de local para sellar su paso a cuartos de final, confiando en que el trabajo realizado durante los días previos será suficiente para superar a un rival de jerarquía histórica en la competición. El equipo chileno se prepara ahora para una semana clave, donde la planificación y la recuperación física serán los pilares fundamentales para afrontar este decisivo encuentro internacional.