Más de un mes después de los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio de 2026, las autoridades han actualizado las cifras sobre el impacto humano de la tragedia. El gobernador del estado Vargas, José Alejandro Terán, informó recientemente que el registro oficial contabiliza 1.579 personas desaparecidas hasta el 3 de agosto. Esta actualización surge 41 días después de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron gravemente a la región, marcando un intento de las autoridades por consolidar los datos tras un prolongado periodo de incertidumbre informativa.

La cifra proporcionada por el mandatario regional se fundamenta en el Registro Único de Vivienda, un censo oficial en el que han participado 35.991 hogares, lo que representa a unas 115.962 personas. Según declaraciones ofrecidas por Terán a la emisora colombiana Caracol Radio, esta base de datos se considera la más sólida hasta la fecha, ya que la información ha sido suministrada directamente por los familiares de las víctimas. El gobernador subrayó la importancia de este mecanismo para obtener un panorama más claro de la situación en el estado, que fue una de las zonas más golpeadas por el doblete sísmico.

En el mismo balance, se reportaron 7.265 fallecidos, una cifra que difiere de los 6.125 decesos contabilizados por el gobierno interino en su último informe del 3 de agosto. Terán explicó que esta discrepancia se debe a que algunos de los fallecidos reportados por los familiares aún no han sido certificados oficialmente por los organismos forenses, por lo que, desde una perspectiva técnica, todavía figuran en los registros como desaparecidos. Esta distinción pone de relieve las dificultades logísticas y procedimentales que enfrentan las autoridades para consolidar las estadísticas en medio de la emergencia.

La actualización de estas cifras pone fin a un extenso vacío informativo que se prolongó durante semanas. Un día después de los sismos, el 25 de junio, las autoridades nacionales habían reportado únicamente 157 personas no localizadas, una cifra que no fue actualizada públicamente durante un largo periodo. Incluso, entre el 23 y 24 de julio, el propio gobernador Terán admitió que no se manejaba un número oficial de desaparecidos, a pesar de la existencia de líneas de atención y puntos de rescate habilitados para la ciudadanía.

El estado Vargas, conocido como La Guaira, ha sido la entidad más afectada por los movimientos telúricos. Las autoridades han confirmado el colapso de al menos 180 edificaciones y daños estructurales en otras 750, con un impacto severo en parroquias como Catia La Mar, Macuto y Caraballeda. Mientras las labores de búsqueda, identificación forense y atención a los damnificados continúan más de un mes después de la tragedia, el gobierno busca estabilizar las cifras oficiales, contrastando con las estimaciones iniciales de organismos internacionales y plataformas ciudadanas que, en los primeros días, manejaron proyecciones mucho más elevadas debido a la interrupción de las comunicaciones y el suministro eléctrico.