Una delegación de expertos chilenos partirá este sábado hacia Venezuela con el propósito de colaborar en las labores de evaluación de las edificaciones que sufrieron daños tras el doble terremoto ocurrido el pasado 24 de junio. La misión, anunciada por la Cancillería de Chile, está compuesta por 14 profesionales especializados en ingeniería sísmica, gestión de riesgos y evaluación de estructuras, quienes trabajarán en conjunto con el Ministerio de Transporte venezolano y la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructuras.

El equipo chileno estará encabezado por Matías Hube, académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y director del Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica. Junto a él, participarán expertos del Centro de Investigación Interdisciplinaria en Riesgo, Resiliencia y Recuperación ante Desastres, además de arquitectos, constructores civiles y personal médico. El objetivo central de este grupo es realizar un diagnóstico técnico preciso sobre el estado de las construcciones en las zonas más afectadas, principalmente en Caracas y La Guaira, donde los sismos de magnitud 7,5 y 7,2 dejaron consecuencias severas.

Según explicó Hube, la labor de los especialistas se enfocará en clasificar los inmuebles según su nivel de seguridad. Esta evaluación determinará qué estructuras pueden seguir operando con normalidad, cuáles requieren restricciones de acceso debido a su fragilidad y cuáles presentan un riesgo inminente que obligaría a considerar su demolición. El experto enfatizó que el levantamiento de datos debe combinar el rigor técnico con la agilidad, ya que los resultados obtenidos serán fundamentales para que las autoridades locales tomen decisiones inmediatas sobre reparaciones y medidas de seguridad para la población.

El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, destacó que esta iniciativa busca poner a disposición de Venezuela la amplia experiencia que su país ha acumulado en materia sísmica. El funcionario subrayó que la cooperación internacional se fortalece mediante el intercambio de capacidades y conocimientos ante situaciones de emergencia. Para la Cancillería chilena, esta misión representa un paso concreto en la voluntad de colaboración mutua, reafirmando el compromiso de apoyar a otras naciones en momentos de crisis.

Este despliegue técnico se enmarca en una nueva etapa de las relaciones bilaterales entre Santiago y Caracas, formalizadas el pasado 6 de agosto tras un periodo de interrupción diplomática. Cabe recordar que Chile ya había participado previamente en la respuesta a la emergencia enviando equipos de rescate y asistencia humanitaria inmediatamente después de los sismos de junio. Con esta nueva fase de apoyo, Chile busca contribuir a la recuperación de la infraestructura venezolana, aportando sus estándares de resiliencia y gestión de desastres en un momento crítico para la reconstrucción del país caribeño.