Un equipo de especialistas del Instituto Geofísico del Perú (IGP) se ha trasladado a la provincia de Chupaca, situada en los Andes centrales, con el objetivo de investigar las causas técnicas que provocaron una intensidad inusual durante el sismo de magnitud 5,1 registrado el pasado sábado. Este movimiento telúrico, que tuvo consecuencias devastadoras, dejó un saldo de cinco personas fallecidas, decenas de heridos y cientos de damnificados, además de generar daños estructurales significativos en diversas localidades de la región de Junín.

El despliegue científico tiene como propósito principal realizar estudios de campo detallados para evaluar el estado de las viviendas e infraestructuras, así como analizar las características del suelo y la dinámica superficial que influyó en la magnitud del impacto. Según Hernando Tavera, jefe del IGP, el equipo se encuentra realizando un levantamiento técnico de las estructuras afectadas y recopilando datos sobre la consistencia del terreno para determinar su nivel de amplificación sísmica.

De acuerdo con los análisis preliminares, el evento fue provocado por la reactivación de la falla tectónica Altos del Mantaro, la cual se encuentra próxima a centros poblados como Chupaca y Chongos Bajo. Los expertos señalan que la superficialidad del sismo fue un factor determinante que incrementó la intensidad del sacudimiento. Asimismo, las condiciones geológicas del suelo en el valle del Mantaro habrían favorecido la amplificación de las ondas sísmicas, lo que explica la severidad de los daños observados en comparación con la magnitud registrada.

El impacto del terremoto fue particularmente severo en las construcciones tradicionales de la zona. Las viviendas edificadas con materiales como adobe y quincha sufrieron daños estructurales graves, mientras que las estructuras de concreto y ladrillo mostraron una mayor resistencia. El sismo, que contó con una réplica de magnitud 3,7 apenas 17 minutos después del evento principal, afectó a múltiples distritos, entre ellos Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Ahuac, Huancayo, Chupuro, Huayucachi, Viques y Huacrapuquio.

Las cifras oficiales confirman que las cinco víctimas mortales se reportaron en Chongos Bajo, incluyendo dos adultos mayores y un joven de 17 años. Además, el evento dejó 32 personas heridas y cientos de damnificados. El balance de daños materiales es extenso: 52 viviendas destruidas, 43 inhabitables y 88 afectadas. También se reportaron daños en nueve instituciones educativas, tres centros de salud, dos infraestructuras de patrimonio histórico, un sitio arqueológico, un local municipal y un tramo de mil metros de carretera.

Ante esta situación, el gobierno peruano declaró el estado de emergencia en los distritos de Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Chupuro, Viques y Huacrapuquio. Mientras tanto, la zona continúa registrando actividad sísmica menor, con réplicas detectadas el lunes y el martes, esta última con una magnitud de 3,5, sin que hasta el momento se hayan reportado nuevos daños materiales o víctimas adicionales.