Colombia solicita alivio arancelario a EE. UU. tras devastador terremoto
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, pidió a Donald Trump suspender temporalmente los aranceles a productos colombianos para mitigar el impacto económico del terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado 294 muertos y miles de viviendas destruidas. El mandatario planea declarar la emergencia económica para gestionar la reconstrucción.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, pidió a Donald Trump suspender temporalmente los aranceles a productos colombianos para mitigar el impacto económico del terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado 294 muertos y miles de viviendas destruidas. El mandatario planea declarar la emergencia económica para gestionar la reconstrucción.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha solicitado formalmente al mandatario estadounidense, Donald Trump, la suspensión temporal de los aranceles que gravan los productos colombianos. Esta petición surge como una medida de auxilio ante la crisis provocada por el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país el pasado lunes. Según informó el jefe de Estado colombiano a través de sus canales oficiales, la solicitud fue planteada durante una conversación telefónica que calificó como amigable y que tuvo una duración de diez minutos.
El contexto económico previo a este desastre natural ya presentaba desafíos para el sector productivo nacional. A finales de julio, los aranceles impuestos por Estados Unidos a las exportaciones colombianas habían experimentado un incremento, pasando del 10% al 12,5%, aunque se mantenían ciertas excepciones para productos estratégicos como el café y el petróleo. De la Espriella argumentó que la suspensión temporal de estas cargas impositivas es fundamental para brindar un alivio necesario a los empresarios colombianos, quienes actualmente enfrentan una situación de extrema dificultad debido a las consecuencias directas del sismo.
El impacto del movimiento telúrico ha sido severo, dejando un saldo trágico de 294 personas fallecidas y cerca de 4.000 heridos. Además de la pérdida de vidas humanas, la infraestructura del país ha sufrido daños considerables, con más de 14.000 viviendas destruidas. Las ciudades de Cali, en el Valle del Cauca, así como Pereira y Manizales, en Risaralda y Caldas respectivamente, se encuentran entre las zonas más afectadas, lo que obliga al Estado a iniciar un proceso de reconstrucción que requerirá inversiones millonarias.
Ante esta coyuntura, el presidente colombiano ha anunciado su intención de declarar la emergencia económica. Esta medida legal otorgaría al Ejecutivo facultades especiales para ajustar el presupuesto nacional y establecer nuevos impuestos sin requerir la aprobación previa del Congreso, con el objetivo de canalizar recursos de manera expedita hacia las labores de recuperación y atención a los damnificados.
En el ámbito de la cooperación internacional, el gobierno colombiano ha recibido asistencia significativa. De la Espriella expresó su agradecimiento a la administración estadounidense por el envío de equipos de rescate y la asignación de una ayuda humanitaria valorada en 26,5 millones de dólares. Asimismo, el mandatario reconoció el apoyo brindado por Israel, país que también ha enviado personal especializado para colaborar en las tareas de búsqueda y salvamento.
La gestión de esta crisis ha generado reacciones en el espectro político interno. Sectores de la oposición de izquierda han cuestionado al mandatario, acusándolo de priorizar la asistencia proveniente de sus aliados ideológicos en el escenario internacional. Por su parte, el presidente ha rechazado estas críticas, defendiendo su estrategia de fortalecer los lazos diplomáticos y de seguridad con Estados Unidos e Israel, una política que ha marcado el inicio de su mandato desde que asumió el cargo el pasado 7 de agosto.