A casi un año de los sismos que sacudieron la parroquia Montaña Verde, en el municipio Torres del estado Lara, los habitantes de la zona continúan enfrentando una realidad marcada por la precariedad y la ausencia de soluciones habitacionales. Los movimientos telúricos, registrados los días 24 y 25 de septiembre de 2025, dejaron un rastro de destrucción que, según denuncian los afectados, ha sido ignorado por las autoridades competentes, dejándolos en una situación de vulnerabilidad prolongada.

Durante un recorrido por el caserío Matajey y sus alrededores, los vecinos expresaron su descontento ante lo que califican como un abandono institucional. Orlando Gómez, uno de los residentes afectados, relató que la asistencia estatal fue mínima y se limitó exclusivamente a los días inmediatos posteriores a la emergencia. En aquel entonces, un grupo reducido de personas recibió algunos sacos de cemento, pero desde ese momento, la ayuda material e institucional ha sido inexistente para la gran mayoría de las familias que perdieron sus hogares.

El impacto del sismo y sus réplicas no se limitó a una sola localidad, sino que afectó gravemente la infraestructura de diversas comunidades rurales del municipio Torres. Sectores como Las Cocuizas, Pueblo Aparte, Morroco y Matajey reportaron daños severos en sus viviendas, dejando a numerosas familias sin un techo seguro. La falta de reconstrucción ha obligado a los damnificados a vivir en condiciones precarias, esperando respuestas que, hasta la fecha, no se han materializado.

Entre los casos más críticos destaca el de Yorlenni Flores, habitante de Matajey, quien perdió la totalidad de su vivienda a causa del terremoto. Su situación se vio agravada por su estado de salud, ya que el desastre ocurrió apenas 16 días después de haber sido sometida a una cesárea. A pesar de que su caso, al igual que el de otros vecinos, ha sido objeto de inspecciones presenciales por parte de organismos como la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) y la Fundación Regional de la Vivienda (Funrevi), la ayuda prometida sigue sin llegar.

Los afectados señalan que, aunque hace aproximadamente un mes recibieron visitas de funcionarios que prometieron la aprobación de presupuestos para la construcción de nuevas viviendas, estas declaraciones no se han traducido en acciones concretas. La incertidumbre persiste entre los habitantes, quienes ven cómo se acerca el primer aniversario de la tragedia sin que se inicien los trabajos de reconstrucción necesarios.

Ante este panorama, los residentes del municipio Torres hacen un llamado urgente a las autoridades gubernamentales para que retomen la atención sobre la zona. Los damnificados exigen la reactivación de los planes de inspección y, fundamentalmente, el cumplimiento de los compromisos adquiridos para recuperar sus hogares, buscando así poner fin a la crisis habitacional que enfrentan desde hace casi un año.