El inicio de las negociaciones entre el chavismo y la oposición venezolana, previsto para el 1 de agosto, estuvo marcado por la falta de información oficial y versiones contradictorias. Dinorah Figuera, presidenta de la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015, y Jorge Rodríguez, jefe del Parlamento de 2025, encabezan las delegaciones que buscan establecer un proceso de diálogo. Tras una jornada de incertidumbre, Rodríguez confirmó mediante un comunicado que el contacto inicial se limitó a una llamada telefónica con Figuera, en la cual se acordó una agenda preliminar para futuros encuentros.

La agenda establecida para la reunión inicial entre ambas partes contempla tres puntos fundamentales: la atención a las víctimas del doble terremoto que ha afectado al país, el fortalecimiento de la democracia y la discusión sobre derechos y garantías políticas. Aunque no se fijó una fecha exacta para el encuentro presencial, el comunicado oficial indicó que este se llevaría a cabo durante la próxima semana. Figuera ratificó esta información a través de un comunicado similar, confirmando la disposición de la oposición para avanzar en estos temas.

En cuanto a la composición de los equipos negociadores, se oficializó que cada delegación contará con seis integrantes. Por parte del chavismo, acompañarán a Jorge Rodríguez la ministra de Educación Universitaria, Ana María Sanjuán; el primer vicepresidente de la AN, Pedro Infante; la segunda vicepresidenta, América Pérez; y los diputados Génesis Garvett y Jorge Arreaza. Por la oposición, Figuera confirmó la participación de los diputados Marco Aurelio Quiñones, Juan Millán, Sergio Vergara, Juan Miguel Matheus y Ramón López.

La jornada estuvo caracterizada por la confusión informativa. Mientras versiones extraoficiales, como las difundidas por el periodista Vladimir Villegas, sugerían la suspensión de la reunión y posibles cambios en el mecanismo, la televisora estatal Telesur reportó que las conversaciones ya habían iniciado con un encuentro en Caracas, sin ofrecer detalles sobre la ubicación o los asistentes. Este cruce de informaciones generó críticas en redes sociales, donde analistas y ciudadanos expresaron su descontento por la falta de transparencia.

El politólogo Tony Frangie Mawad señaló que la ausencia de explicaciones oficiales sobre los cambios en el cronograma y la dependencia de filtraciones a la prensa reflejan la opacidad que ha rodeado este proceso desde sus inicios. Asimismo, sectores de la opinión pública manifestaron escepticismo ante el diálogo, especialmente ante la ausencia de la líder opositora María Corina Machado, lo que ha generado dudas sobre el alcance y la legitimidad de las conversaciones entre las delegaciones designadas.