El estado Yaracuy, en Venezuela, enfrenta una situación crítica tras la combinación de fenómenos sísmicos y precipitaciones intensas que han afectado gravemente su infraestructura vial. Las autoridades regionales se vieron obligadas a restringir el tránsito vehicular en la Autopista Cimarrón Andresote, específicamente en el tramo que atraviesa el municipio Sucre. La medida responde a los daños estructurales detectados en el puente ubicado en el sector conocido como “La Galletera”, donde la pista sur, en sentido Barquisimeto-San Felipe, ha quedado inhabilitada para garantizar la seguridad de los conductores.

Las evaluaciones preliminares en el lugar han revelado un panorama preocupante. Se ha documentado una grieta en la calzada de aproximadamente 15 centímetros, además de un deterioro visible en las tres pilas que funcionan como soportes principales del puente. Estas estructuras de concreto presentan fracturas significativas en su base, lo que ha generado una alerta inmediata entre los organismos de seguridad y gestión de riesgos.

Aunque el puente había sido objeto de inspecciones previas tras el sismo registrado el 24 de junio de 2026, en aquel momento no se detectaron daños de tal magnitud. Ante esta evolución negativa, los especialistas sugieren que la combinación de las réplicas sísmicas posteriores y las recientes lluvias torrenciales han acelerado el desgaste y la inestabilidad de la estructura. La situación actual ha obligado a las autoridades a intensificar los protocolos de evaluación técnica.

Durante la jornada del viernes, una comisión de alto nivel se trasladó al sitio para realizar un diagnóstico exhaustivo. El equipo estuvo integrado por la secretaria de Infraestructura, Beatriz Uzcátegui; el director regional del Ministerio de Transporte, Jesús Hoyos; y el jefe de la Zona Operativa de Evaluación de Protección Civil, Leonardo Peñalver. El objetivo de este despliegue es consolidar un informe técnico detallado que será remitido a las instancias nacionales, con el fin de gestionar los recursos económicos necesarios para ejecutar las obras de reparación y rehabilitación del puente.

Paralelamente a la emergencia vial, el municipio Bolívar de Yaracuy también ha sufrido los estragos de las precipitaciones registradas entre el 30 y el 31 de julio. Sectores como La Luz, Kilómetro 58, Kilómetro 50, Los Ureros, Barlovento y La Vaca, además de diversas áreas urbanas, reportaron anegaciones. Si bien no se han lamentado pérdidas humanas, los daños materiales han sido considerables, afectando viviendas y fincas productivas de la zona.

En respuesta a estas inundaciones, las autoridades locales han puesto en marcha operativos de asistencia y recuperación. La alcaldesa Sol Colmenárez informó que se han activado cuadrillas de limpieza para el despeje de vías y la remoción de escombros en el centro de Aroa y en la carretera principal. Estas labores cuentan con el apoyo de programas regionales y municipales, enfocados en restablecer la normalidad en las comunidades afectadas por el temporal.