Terremoto en Cali: voluntarios lideran la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros
Tras el fuerte terremoto en Cali, Colombia, que ha dejado al menos 265 muertos en el país, voluntarios y rescatistas trabajan sin descanso para encontrar sobrevivientes entre los escombros de más de 50 estructuras colapsadas.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Tras el fuerte terremoto en Cali, Colombia, que ha dejado al menos 265 muertos en el país, voluntarios y rescatistas trabajan sin descanso para encontrar sobrevivientes entre los escombros de más de 50 estructuras colapsadas.

La ciudad de Cali, en Colombia, atraviesa una situación crítica tras el devastador terremoto que ha sacudido al país, dejando un saldo preliminar de al menos 265 fallecidos a nivel nacional. En la capital del Valle del Cauca, las autoridades han confirmado 74 decesos y 150 personas desaparecidas, cifras que han sido ajustadas en las últimas horas mientras los equipos de rescate y voluntarios intensifican sus labores en las zonas más afectadas. El sismo, que sorprendió a los habitantes el lunes por la mañana, provocó el colapso de más de 50 estructuras y mantiene a otras tantas bajo riesgo de desplome.
Uno de los puntos más impactados fue el colegio Nuevo Edén, donde la caída de la cúpula del inmueble resultó en una tragedia para la comunidad escolar. Kelly Díaz, una psicóloga que se encontraba en las inmediaciones al momento del movimiento telúrico, relató cómo regresó a la institución al sentir la intensidad del sismo. Al llegar, se encontró con un escenario desolador: varios alumnos y una docente habían quedado atrapados bajo los escombros. A pesar de sus intentos por brindar primeros auxilios, una niña de 10 años, quien era amiga cercana de su hija, falleció en sus brazos debido a la gravedad de sus lesiones.
La falta de respuesta inmediata de los servicios de emergencia obligó a los ciudadanos a tomar el liderazgo en las labores de rescate. Díaz, junto a otros voluntarios, se encargó de atender a los heridos y gestionar la situación ante el estado de shock de las directivas del colegio. Según testimonios de los presentes, la atención médica tardó en llegar a esta zona específica, lo que llevó a los civiles a organizar la logística de auxilio, incluyendo la atención médica básica y la distribución de suministros esenciales, bajo la premisa de que la ayuda comunitaria es vital en los momentos iniciales de la catástrofe.
La labor de los voluntarios ha sido fundamental en toda la ciudad, donde decenas de personas trabajan sin descanso removiendo escombros con sus propias manos. En sectores como el aledaño a la plaza de toros, los rescatistas mantienen la esperanza de encontrar sobrevivientes, enfocándose en escuchar señales de vida entre los restos de las edificaciones destruidas. Allí, se trabaja para rescatar a un niño identificado como Martín, quien permanece atrapado junto a su madre y su abuela, un caso que ha concentrado la atención y el esfuerzo de los equipos de búsqueda.
Con la llegada de especialistas internacionales, como los rescatistas conocidos como los "Topos de México", las operaciones de búsqueda han ganado capacidad técnica. No obstante, el esfuerzo humano sigue siendo el motor principal de la recuperación. Voluntarios que han viajado desde municipios aledaños, como Juan A. Carabalí, se han sumado a las tareas de remoción de escombros, trabajando jornadas extenuantes sin descanso. La colaboración entre ciudadanos y expertos continúa siendo la principal esperanza para encontrar a los desaparecidos y brindar alivio a las familias afectadas por este desastre natural.