Familias damnificadas por el sismo en La Guaira se desplazan al estado Bolívar en busca de refugio
Tras perder sus hogares por el doble terremoto en La Guaira, numerosas familias se han desplazado al estado Bolívar. El caso de Joximar Salazar ilustra la urgencia de quienes deben abandonar los refugios para garantizar la atención médica y alimentaria de menores con condiciones especiales.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:Tras perder sus hogares por el doble terremoto en La Guaira, numerosas familias se han desplazado al estado Bolívar. El caso de Joximar Salazar ilustra la urgencia de quienes deben abandonar los refugios para garantizar la atención médica y alimentaria de menores con condiciones especiales.

El doble movimiento telúrico que sacudió a Venezuela hace más de un mes ha provocado un desplazamiento interno de familias que buscan refugio y estabilidad en otras regiones del país. Entre los afectados se encuentra Joximar Salazar, quien tras perder la totalidad de sus bienes en el sector Playa Grande de La Guaira, se vio obligada a trasladarse al estado Bolívar para garantizar la salud de su hijo menor, quien padece secuelas de una acidosis tubular renal.
El relato de los sobrevivientes describe escenas de caos durante el sismo ocurrido el miércoles 24 de junio a las 6:04 p. m. Salazar recuerda el estruendo y el desprendimiento de la estructura del edificio, incluyendo techos y paredes de las áreas de escaleras y ascensores, mientras intentaba poner a salvo a sus hijos. La familia logró evacuar la edificación descalza y solo con la ropa que vestían, uniéndose a otros vecinos que intentaban escapar de las seis torres del conjunto residencial.
La decisión de abandonar La Guaira respondió a la imposibilidad de mantener los cuidados médicos necesarios en los albergues temporales. Debido a la condición renal de su hijo, que requiere una alimentación especial y rigurosa, Salazar optó por viajar hacia Ciudad Guayana para instalarse en casa de su madre en la parroquia Pozo Verde. La madre destacó que no podía arriesgar la vida del menor en un refugio donde las condiciones alimentarias no eran las adecuadas para su patología.
El traslado desde la zona del desastre hasta el sur del país fue posible gracias a la solidaridad de particulares y empresas de transporte. Tras una estancia inicial en un refugio habilitado en el estadio de béisbol de Playa Grande, la familia recibió apoyo de un matrimonio para llegar a Caracas. Posteriormente, empresas de transporte en los terminales de La Bandera y de Oriente facilitaron el viaje hacia el estado Bolívar mediante tarifas reducidas y exoneraciones para los menores de edad.
Según reportes oficiales de la Gobernación de Bolívar, hasta el 22 de julio se han atendido a 90 familias desplazadas por el sismo, lo que representa un total de 277 personas, entre adultos, niños y adolescentes. La mayoría de estos ciudadanos llega por medios propios a hogares de familiares. El municipio Caroní concentra la mayor cantidad de desplazados con 54 familias, seguido por Angostura del Orinoco y otras localidades del estado, donde reciben asistencia de centros de acopio y organismos gubernamentales.