A un mes de los sismos que impactaron la región norte de Venezuela, la situación en la Costa Oriental del estado Falcón sigue siendo compleja. Si bien los servicios básicos en el municipio Silva fueron restablecidos con prontitud, la población enfrenta un escenario marcado por la incertidumbre habitacional y una severa crisis económica. Mientras el país intenta avanzar en la reconstrucción, los habitantes de Tucacas y zonas aledañas han manifestado su preocupación ante la posibilidad de quedar relegados en los planes de recuperación a largo plazo.

El balance técnico de las viviendas en la zona revela dos realidades distintas. Según informes locales, la gran mayoría de las estructuras evaluadas, aproximadamente el 92%, sufrió daños menores en la mampostería, los cuales están siendo atendidos mediante labores de pintura y frisado por parte de las autoridades competentes. Sin embargo, el 8% restante presenta un panorama crítico. El sector Cayo Mar, en Boca de Aroa, concentra la mayor parte de las afectaciones graves, con cerca de 70 residencias con pérdida total o daños estructurales severos. Además, el colapso del edificio La Mar Suites se mantiene como el suceso más trágico, con un saldo de 12 fallecidos y solo tres sobrevivientes.

Ante la falta de un programa oficial de reubicación, numerosas familias afectadas han optado por permanecer en sus terrenos, instalando carpas en las calles. Esta situación los expone a las inclemencias del tiempo, incluyendo lluvias y crecidas de ríos. Organizaciones no gubernamentales internacionales, como Samaritan’s Purse, han intervenido para gestionar refugios improvisados y brindar asistencia humanitaria, cubriendo necesidades que, según reportes locales, aún no han sido resueltas por las instancias estatales.

El impacto económico también es profundo, especialmente en el sector turístico, que representa la principal fuente de ingresos para más del 85% de la actividad productiva en la Costa Oriental de Falcón. Con la proximidad de las vacaciones de agosto, la región atraviesa una parálisis significativa. Trabajadores del sector han realizado protestas para exigir soluciones ante el cierre del puente hacia Cayo Punta Brava, cuya estructura presenta daños. No obstante, se ha aclarado que el Parque Nacional Morrocoy sigue operativo y las embarcaciones continúan prestando servicios desde los puertos de Tucacas y Chichiriviche.

A nivel nacional, las cifras oficiales actualizadas por la Asamblea Nacional indican que el balance de víctimas mortales por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, ocurridos el pasado 24 de junio, asciende a 5.546 personas. El número de heridos se sitúa en 16.740, mientras que cerca de 18.000 ciudadanos han perdido sus hogares. El reporte oficial contabiliza además 190 edificios colapsados y más de 850 afectados, tras registrarse unas 1.500 réplicas en el último mes. Recientemente, el Ejecutivo nacional inició la entrega de las primeras viviendas a familias damnificadas en Caracas, mientras las comunidades costeras continúan solicitando atención constante para superar la emergencia.