UCV establece fondo de contingencia tras el impacto del doble terremoto
La Universidad Central de Venezuela ha establecido un fondo de contingencia para reparar daños estructurales y apoyar a su comunidad tras el doble terremoto del 24 de junio, reportando 51 fallecidos y 102 desaparecidos.
Puntos clave:
- Contexto: Redactado por Redacción Orbynex y validado por la mesa editorial.
- Hecho central:La Universidad Central de Venezuela ha establecido un fondo de contingencia para reparar daños estructurales y apoyar a su comunidad tras el doble terremoto del 24 de junio, reportando 51 fallecidos y 102 desaparecidos.

La Universidad Central de Venezuela (UCV) ha puesto en marcha una respuesta institucional ante la crisis provocada por el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio. El Consejo Universitario, bajo la dirección del rector Víctor Rago, ha formalizado la creación de un fondo especial de contingencia destinado a gestionar las consecuencias de este evento sísmico. Esta iniciativa tiene como objetivo central abordar la recuperación de la infraestructura física del campus, severamente afectada por los movimientos telúricos, así como proporcionar un mecanismo de asistencia directa para los miembros de la comunidad universitaria que han sufrido pérdidas personales y materiales.
La estrategia de financiamiento para este fondo se basa en la captación de recursos externos. Según lo detallado por el rector Rago en una entrevista reciente, la institución buscará nutrir este fondo principalmente a través de aportes voluntarios y donaciones provenientes tanto de particulares como de instituciones públicas y privadas. Para canalizar estas ayudas, la universidad ha recibido la autorización formal del Banco Central de Venezuela para operar cuentas bancarias específicas. Actualmente, ya se encuentra operativa una cuenta en moneda nacional para recibir contribuciones, mientras que se espera la activación inminente de una cuenta en divisas, facilitando así la recepción de fondos internacionales o de quienes prefieran realizar sus aportes en moneda extranjera.
Más allá de los daños materiales, la institución enfrenta una realidad humana devastadora. El rector ofreció un balance sobre el impacto directo del sismo en la población ucevista, confirmando el fallecimiento de 51 integrantes de la comunidad. De este grupo, la gran mayoría, aproximadamente tres cuartas partes, eran estudiantes, aunque la cifra también incluye a miembros del personal docente y administrativo. Este saldo representa un golpe profundo para la vida académica y social de la universidad, que ahora debe gestionar no solo la reconstrucción de sus espacios, sino también el duelo de sus miembros.
La situación se complica aún más ante la incertidumbre sobre el paradero de otros integrantes de la comunidad. Las autoridades universitarias han reportado que 102 personas siguen en calidad de desaparecidas desde el día en que ocurrieron los sismos. A pesar de los esfuerzos continuos en los frentes de rescate, el rector Rago reconoció con pesar que, dado el tiempo transcurrido desde el evento, las probabilidades de localizar a estas personas con vida son prácticamente nulas. Esta realidad marca una etapa crítica en la gestión de la emergencia, donde la universidad transita de las labores de búsqueda inmediata hacia la atención de las víctimas y la reconstrucción a largo plazo.
La creación de este fondo de contingencia representa un paso necesario para la recuperación de la UCV, una institución que históricamente ha sido un pilar fundamental en el país. La capacidad de la universidad para articular esta respuesta, en medio de una tragedia de tal magnitud, será determinante para su operatividad futura. Mientras las autoridades universitarias coordinan la recepción de ayudas, la comunidad espera que estos recursos permitan no solo rehabilitar las instalaciones, sino también brindar el apoyo necesario a las familias afectadas por esta catástrofe.