La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo este miércoles un encuentro con una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) para discutir estrategias financieras orientadas a la recuperación nacional tras los devastadores terremotos ocurridos el pasado 24 de junio. El eje central de las conversaciones fue la implementación del plan "Venezuela Renace", un programa diseñado para la reconstrucción de las zonas afectadas, el cual requiere de recursos significativos para su ejecución.

Durante la reunión, las autoridades venezolanas y los representantes del organismo multilateral analizaron las perspectivas macroeconómicas del país y las prioridades de política económica necesarias para estabilizar la situación. Un punto clave del diálogo fue el uso de las reservas internacionales de Venezuela depositadas en el FMI. Según lo informado, se busca acceder a estos activos para financiar las labores de reconstrucción y atender las necesidades humanitarias urgentes que han surgido tras el desastre natural.

El pasado 17 de julio, Rodríguez anunció que el país obtuvo acceso a 346 millones de dólares provenientes del tramo de reserva de Venezuela en el FMI. Estos fondos, que cuentan con disposición inmediata para situaciones de emergencia, están destinados específicamente a mitigar el impacto del sismo. El Fondo Monetario Internacional ha señalado que este tipo de recursos está diseñado para apoyar a las naciones que enfrentan crisis humanitarias derivadas de catástrofes de gran magnitud.

La delegación del FMI estuvo encabezada por Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental, y Álvaro Piris, jefe de misión en Venezuela. Por parte del gobierno venezolano, además de Rodríguez, participaron los vicepresidentes de Economía y de Gobierno Digital, Calixto Ortega y Anabel Pereira, respectivamente, junto al presidente del Banco Central, Luis Pérez. Este encuentro se enmarca en un proceso de diálogo constante que ambas partes han mantenido en los últimos meses, buscando fortalecer las capacidades institucionales del país.

La normalización de las relaciones entre Venezuela y el FMI, retomadas en abril tras una suspensión que databa de 2019, es un factor determinante en este acercamiento. Se espera que la delegación internacional sostenga reuniones adicionales con otros altos funcionarios del equipo económico y diversas instituciones públicas. Este proceso refleja, según fuentes oficiales, una vinculación progresiva con la comunidad financiera internacional, orientada a completar procedimientos técnicos que permitan a Venezuela acceder a futuros instrumentos financieros.

El impacto del doble terremoto ha sido de gran escala, dejando un saldo oficial de más de 5.500 fallecidos y al menos 16.740 personas heridas. Además, cerca de 18.000 ciudadanos han perdido sus viviendas. El Banco Mundial ha estimado que los daños físicos directos causados por los sismos ascienden a 19.600 millones de dólares, una cifra que subraya la urgencia de los planes de reconstrucción y la importancia de la cooperación financiera internacional en este contexto de crisis.